Opinión
Un reto a Héctor Ulises García y los avances de la FIFA
Fecha de publicación: 24/Junio/2026 | Autor: Katia D'Artigues
Desde hace más de 150 días previo al Mundial 2026, en Yo También iniciamos una serie de videos. Una sola pregunta nos guió: ¿la actual infraestructura, así como la que estábamos creando en la Ciudad de México, estaba siendo diseñada de manera accesible para transportar también a personas con discapacidad hacia el Estadio Azteca?
La respuesta deseada y prometida era que sí, por supuesto. Es lo más justo y también lo más económico a largo plazo. Pero no es así y lo hemos comprobado una y otra vez en una serie de videos hechos por mi colega Francisco Munguía, reportero del sitio y para fortuna, enamorado del transporte público.
Este enero, a 150 días de que iniciara el Mundial, publicamos un video que, desde entonces, hacía énfasis en, quizá lo más preocupante: que había una serie de puentes peatonales, sólo con escaleras para conectar al Tren Ligero.
Hicimos la prueba con Mario, un amigo del sitio, usuario de silla de ruedas que se aventó con Paco todo un día en intentar llegar al Coloso de Santa Úrsula.
Mario, quien vive con esclerosis múltiple tuvo que bajarse de su silla, y con mucho trabajo, subir y bajar escaleras. Demostró también que el espacio entre el andén del Metro y el vagón atoraba su silla de ruedas.
A los 120 días, tras una promesa del secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, de que todo se arreglaría en un mes y cacho, volvimos a grabar y tenemos el video.
Pues nada: todo atrasado. Únicamente se estaban instalando dos elevadores en el paradero de Huipulco, al exterior del estadio; sin embargo, la obra corrió a cargo de la Secretaría de Obras y Servicios, no de la Semovi. Por su parte, fueron puestos en operación el día de la reinauguración del complejo, misma fecha en la que un padre y su hijo quedaron atorados por más de 40 minutos. Tras el evento, fueron cerrados, tal como constatamos en este video.
Se prometieron salvaescaleras para superar la barrera: un mecanismo que permite que una persona en silla de ruedas se suba a una plataforma y así pueda desplazarse por escaleras.
Pero lo que entregaron fue una suerte de “diablito-oruga”: un mecanismo que necesita que un funcionario público esté por ahí de manera presencial para subir a la persona y entonces manualmente -aunque apoyado por la oruga eléctrica- subir o bajar a la persona.
¿Y la silla? Aunque se presumió que estos equipos están adaptados a todo tipo de apoyos, lo cierto es que las sillas eléctricas o motorizadas quedan por fuera. También personas mayores, con movilidad limitada, usuarias de bastón, con fracturas, etcétera, pues solo se pueden utilizar sentado (sobre tu silla), por tanto, el resto de la población está impedida de utilizarlos.
En otras palabras, es una medida emergente, insuficiente y que no garantiza accesibilidad a plenitud.
Queda también la duda: ¿habrá siempre una persona disponible para subir y bajar a quien lo necesite? Francamente no lo veo. Quizá ahorita con los partidos del Mundial, sí, pero, ¿en el día a día?
Ayer, con Gabi Warkentin en W Radio, el secretario de Movilidad al que le hemos pedido reiteradamente una entrevista y no ha querido, entró a presumir todo lo que se ha hecho en esta materia por el Mundial.
El colmo de la burla fue que -gracias, Gabi- le hice llegar la pregunta de si el transporte es accesible para personas con discapacidad y se atrevió a decir que sí.
Es falso, reitero.
Lo invito, lo reto, a que él mismo se suba a una silla de ruedas y viva la experiencia de vivir con discapacidad motriz un día de su vida. También estaría bien que se suba al Cablebús para que vea lo que es querer subirse la góndola sin que la paren…
Y los adelantos de FIFA
En donde sí ha habido adelantos de accesibilidad es en la FIFA.
Este año inauguró varias medidas de accesibilidad, como una app donde pueden entrar las personas ciegas (y todas las personas) para escuchar los partidos con audiodescripciones, algunas interpretaciones para lengua de señas, salas sensoriales en los Estadios, cambiadores para personas adultas, entre otras medidas.
Hicimos una nota al respecto de las medidas de accesibilidad de nuestro Estadio Azteca (así lo llamaré aunque le cambien el nombre).





