31 de Agosto de 2026

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México necesita psicólogos que aprendan sobre discapacidad

Aunque cada vez se habla más sobre inclusión, todavía existen pocos psicólogos preparados para acompañar a personas con discapacidad y neurodivergencias. En esta entrevista en lectura fácil, Ana Cecilia Gamboa Revilla reflexiona sobre los retos que siguen existiendo en México.

Fecha de publicación: 20/Mayo/2026 | Autor: Inés Pintado

Ilustración de Ana Cecilia Gamboa Revilla, terapeuta especializada en discapacidad. A un lado aparecen imágenes relacionadas con los sentidos. En la esquina superior derecha está el ícono de lectura fácil.

En entrevista exclusiva para Yo También, Ana Cecilia Gamboa Revilla, terapeuta infantil especializada en autismo y discapacidad, habló sobre los retos que todavía existen en México para atender a personas neurodivergentes y con distintas discapacidades.

En el marco del Día Nacional del Psicólogo, que se conmemora este 20 de mayo, también reflexionó sobre la importancia de la inclusión, las redes de apoyo y la necesidad de que más profesionales estén preparados para acompañar a personas con discapacidad y a sus familias.

Esto es la realidad por la que está pasando México, ya que la gran mayoría de los psicólogos no están preparados para trabajar con personas “diferentes”.

¿A qué te dedicas? ¿En dónde estudiaste?

Soy terapeuta infantil y trabajo tanto con niños neurotípicos como con niños neurodivergentes. Atiendo casos de TDA, TDAH, autismo, problemas de aprendizaje y problemas emocionales.

Estudié la licenciatura en Psicología en la Universidad Iberoamericana y después me fui a España, al Instituto Superior de Estudios Psicológicos, donde hice una maestría en Trastorno del Espectro Autista y otra en Atención Temprana, Prevención y Diagnóstico, que es básicamente poder ver desde niños de cero a seis años, que puedan poder ir como previniendo estas ayudas que van a poder necesitar si tienen una discapacidad de cualquier tipo.

¿Tuviste que estudiar alguna especialidad para trabajar con personas con discapacidad?

Sí, justo tuve que hacer las maestrías, primero solo quería hacer autismo, pero sentía que me quedaba un poco chiquita, y aparte era como medio general, porque va de autismo desde que se hace el diagnóstico hasta adultos mayores.

Yo sí me quería enfocar un poco más en niños y adolescentes, sobre todo niños, y entonces por eso hice una segunda maestría de atención temprana, que ya va, sí, a niños chiquitos, pero aparte ya me enfoqué no solo en autismo, sino en cualquier tipo de discapacidad, desde física, motora, o sea, visual, auditiva, intelectual, cualquier tipo, para empezar la terapia. Para que puedan adquirir herramientas desde que son chiquitos.

¿Existe una diferencia entre trabajar con personas con discapacidad y personas que no la tienen?

Sí, sí existe una diferencia, o sea, son necesidades diferentes las que puede tener una persona neurotípica y una persona neurodivergente, y también la manera de abordar ciertos temas va a cambiar. Pueden tener los mismos objetivos terapéuticos, nada más que la manera o el caminito para llegar va a ser diferente dependiendo de, pues, del diagnóstico que pueda tener alguien.

¿Qué has aprendido trabajando con personas con discapacidad?

Me sorprende mucho el ver lo atrasado que vamos como sociedad para poder estar ahí para estas personas, porque al final, pues, son personas igual que todo el mundo y quieren vivir experiencias, cada quien tiene sus gustos igual que todos, pero siento que la sociedad no está todavía preparada, o no sabe cómo lidiar con estas personas que ven diferente, entonces prefieren nada más hacerlas como a un lado. Me da como mucho coraje ver esta parte de la sociedad, y me duele mucho también ver que la mayoría se da cuenta (de la exclusión).

¿Cuáles son algunos retos emocionales que viven las personas con discapacidad?

Va a depender de la persona y del contexto y del entorno, pero creo que puede ser eso: el vivir en una sociedad que no tiene las herramientas y no sabe cómo tratarlos y cómo ayudarlos. Eso es muy personal de cada quien, eso es lo que yo me podría imaginar de cada quien. 

¿Cómo pueden las familias apoyar la salud mental de una persona con discapacidad?

El hablar de la discapacidad ayuda muchísimo como para entenderla y para aceptarla, porque ese es el primer paso. Si tú no aceptas que alguien de tu entorno también tiene una discapacidad, pues evidentemente no vas a poder darle la ayuda que necesita. Entonces siento que el hablarlo, el buscar ayuda, el aceptar que tiene una discapacidad para poder ayudarlo, es lo más importante.

¿Qué crees que todavía hace falta en México para apoyar mejor la salud mental y la discapacidad?

Mucha información, ¡mucha! y sensibilización también.

¿Existen suficientes psicólogos preparados para atender a personas con distintas discapacidades?

No, no, y justo yo por eso me tuve que ir a otro país a estudiar mis maestrías, porque yo aquí en México no podía estudiar eso. 

Podría hacer cursos y diplomados, pero no podría tener una formación un poco más avanzada, porque no existe aquí, vamos muy atrasados en México.

Me podrías explicar, ¿por qué crees que es mejor decir neurodivergentes, que discapacidad?

No sé si sea mejor o no, pero creo que mucha gente tiene una connotación negativa o un prejuicio a la palabra “discapacidad”. También creo que, al ser una etiqueta que tendemos a ponerle a la gente, el derecho a decidir cómo quieren que se les dirija a ellos tendría que ser de las propias personas.

¿Qué consejo le darías a una persona con discapacidad que está pasando por un momento difícil?

Que buscara a alguien, que tenga una red de apoyo para poder pasar por este momento difícil y poder superarlo. También va a depender de por qué está en un momento difícil y cuál es la situación.

Conclusión

Para concluir, se me hizo muy interesante poder entrevistar a Ana Cecilia, porque me da tristeza que no existan suficientes psicólogos preparados para trabajar con personas con discapacidad y que muchas veces la sociedad las haga a un lado simplemente por verlas diferentes.

Sin embargo, yo creo que todos somos iguales, como mencionó Ana Cecilia durante la entrevista, y por eso tenemos que poner nuestro granito de arena para que todas las personas sean incluidas en el lugar que merecen.

Entrevista realizada por Inés Pintado, columnista y reportera de Yo También. Inés es una periodista con discapacidad intelectual, egresada del programa “Somos Uno Más” de la Universidad Iberoamericana. Actualmente, trabaja también con personas con autismo.