24 de Julio de 2026

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Mariano y Gallos Smiling: el equipo que demuestra que el futbol también es para las personas con discapacidad intelectual

Fecha de publicación: 24/Julio/2026 | Autor: Rafael Rodríguez Salcedo

El equipo de Gallos Smiling posanado con dos banderas, una de México y otra del equipo profesional de futbol Gallos de Querétaro.

Gallos Smiling es un equipo de futbol para personas con discapacidad intelectual y con síndrome de Down, fundado hace seis años y este 2026 cumplirá siete en noviembre.  Mariano López Medina es su fundador y entrenador principal. Con muchos obstáculos, la construcción de redes de apoyo, aprendizaje, confianza y crecimiento, está es la historia de Mariano y del equipo, en exclusiva para Yo También.

Todo comienza antes de que Mariano siquiera se plantease en hacer un equipo, él quería abrir filiales de Rayados de Monterrey en Querétaro. Lo habían citado para una reunión, en un café llamado Manos Cafeteras en Juriquilla. No tenía idea, que ese lugar sería el escenario del nacimiento de un proyecto que él concibe que llegó a sus manos “por el destino”.

Mientras conversaba de futbol con la persona que le ayudaría a llevar a cabo su objetivo, se le acercó el mesero e interesado en su conversación, le comentó que él también jugaba y que tenía su propio equipo. Antes de que les contara más, su mamá intervino para disculparlo y les explicó que esa era una cafetería inclusiva y que el personal estaba compuesto por personas con síndrome de Down. Ante esto, Mariano aprovechó el momento e invitó a la señora a que inscribiera a su hijo en las nuevas filiales que iban a abrir.

A lo que ella contestó con una negativa, ya que consideraba imposible que fuera un espacio especializado para que personas con síndrome de Down jugaran futbol, en sus palabras “no existe nada como eso”. Ahí, en un lugar inclusivo, y durante una conversación de futbol que terminó siendo reveladora, empezó todo.

“¿Por qué no?” se preguntó Mariano, con algunas dudas, decidió que empezaría a trabajar en espacios para personas con discapacidad intelectual y con síndrome de Down. Con un pasado como entrenador de porteros y con experiencia en el futbol formativo, su miedo se asentaba en el desconocimiento de conceptos como la discapacidad, la inclusión y la accesibilidad, pero fue la madre de sus hijos quien le empujó a intentarlo.

“Me dijo ‘dale, agárralo, entrénalos y pues mira, si no sale, no afectas a nadie, simplemente dices que ya no y lo dejas, ¿no?’ Y así empezó toda esta aventura. Al día siguiente fui con un balón y les dije, ya tienen entrenador y empezamos a entrenar”, comentó con una sonrisa.

Lo que comenzó con seis chicos, pronto subió a 12, luego a 17 y hoy en día ya son una comunidad de aproximadamente 160 jóvenes entrenando futbol en varios municipios de Querétaro. Pero antes de llegar a la actualidad, hay que revisar un poco más de sus orígenes, ya que, así como hubo buenos momentos, también existieron obstáculos.

El primero, la pandemia. Un golpe duro tras otro, primero se cortó el ritmo y la rutina, ya que todos regresaron a sus casas, después de ya tener meses entrenando. Aunque lo más duro para Mariano vino después, con la muerte de la madre de sus hijos. Lo que recordó como un suceso que le quitó todos los ánimos.

Ante esta situación desalentadora, el entrenador recordó un momento que fue como una luz. La llamada de la mamá de uno de sus chicos “Profe, entrénelos, usted los necesita y ellos lo necesitan a usted”. Gracias a esto, pudo reflexionar y con el impulso de apoyar a los chavos, busco la manera y realizó entrenamientos vía Zoom hasta que volvieron a la presencialidad.

En un principio, no eran parte de los Gallos Blancos de Querétaro, pues su nombre original era “Smiling Soccer”. Esto se relaciona con el segundo paso en esta historia, ya que postpandemia, el equipo buscaba algún lugar para entrenar, ya que solían vagar por parques y deportivos, sin tener un espacio fijo. Ante esta situación, hubo un primer acercamiento al equipo de futbol profesional para pedir apoyo, el cual no era monetario, sino por balones y para poder llevar a los chicos al estadio a algún partido, la respuesta fue negativa.

Ante la incertidumbre, Mariano recurrió a un amigo que conoció gracias a su experiencia en academias, Luis Limón. Él le prestaba algunas canchas los domingos, y de esta forma podían seguir entrenando, hasta que ya no les fue posible. Luis le recomendó ir a un pueblo, donde dijera que iba de su parte para que le rentaran un espacio de manera más accesible.

Ahí conoció a alguien que se convertiría en su socio en la actualidad. Samuel Mejía, quien tenía varias canchas y cuando fue a platicar con él, como si fuera obra del destino, resultó que tenían un familiar con síndrome de Down, y que le dejaría entrenar en las canchas sin cobrarle, solo a cambio quería que su familiar también fuera incluido en las sesiones. 

Aquí empezó a crecer la cosa, Samuel le presentó a Mariano a Alex Esponda, quien trabajaba en Gallos Blancos. De ahí, le convencieron para volver a hablar con la institución, ahora con Gabriel Solares (hoy expresidente del club). De inmediato en la plática y sin acabar de dar detalles, el proyecto convenció a Gallos y le ofrecieron que se convirtieran en una filial del equipo. Ahí se dio la transformación de Soccer Smiling en Gallos Smiling.

Después de ya asentarse y conseguir estabilidad, la mira se ponía en el crecimiento. Mariano comenta que ahí, a pesar de todo lo conseguido, existía frustración, ya que se sentía solo, en el desconocimiento de si existían más equipos así en México. Esto aumentado ya que sus chicos querían enfrentarse a otras personas:

“ ‘¿Cuándo vamos a jugar con otros equipos?’ O sea, a mí me daban ganas de llorar, porque yo decía, ¿y de dónde le saco yo otro equipo con discapacidad? Si a mí me está costando trabajo tener 17 chicos, ¿de dónde saco yo un equipo?”, señaló recordando la frustración de ese entonces.

En su momento, armaba retas formadas por sus hijos y sus amigos, pero él quería encontrar a más equipos de personas con discapacidad intelectual. Gracias a otros emprendimientos que tenía, consiguió el contacto de alguien en Tijuana que igual tenía un equipo, y este le abrió el panorama, ya que le explicó que si existían más y están en todo el mundo. 

Él lo invitó a dos torneos a nivel nacional, para que conociera más de este universo. Uno en Guadalajara y otro en Cancún. Le contactaron de la organización del de Cancún y le invitaron para que conociera en que constaba todo. Se fue con Samuel y Alex, gracias al apoyo de Gabriel, sin embargo, por temas aún de la salida de la pandemia, el torneo se canceló porque no había donde organizarlo.

 Justo en la reunión donde se estaba discutiendo esto, Mariano recién ingresado a este mundo se ofreció a organizarlo él en Querétaro. Después de eso y que sus socios le preguntaran “¿Qué hiciste?” se pusieron manos a la obra. Gracias a apoyarse con Gallos y que buscaron a Luis Nava presidente municipal, lo lograron.

Un “torneo nacional de inclusión” llegaría a Querétaro, y se jugaría ni más ni menos que en el Estadio Corregidora de los Gallos Blancos.

“Ese año fue espectacular porque todo el tiempo los chicos me decían que cuándo iban a jugar futbol y yo les decía: -‘algún día vas a jugar en el estadio Corregidora’ -‘¿cuándo?’ -‘No lo sé, hijo’ yo les decía, vas a jugar en el Estadio Corregidora, algún día, y vas a estar en un torneo muy grande, algún día va a ser. Ese día llegó y cuando estábamos en el túnel, yo tenía en ese entonces ya 30 chicos entrenando. Y estábamos en el túnel para la inauguración y me abrazó uno y me dijo, ‘tú me dijiste que yo iba a ser profesional, iba a jugar en el Estadio Corregidora’ ”. Contó con una gran sonrisa mientras revivía ese momento. 

No solo fue un gran día, sino también un gran resultado, ya que quedaron campeones en la categoría de discapacidad intelectual y tercer lugar en síndrome de Down. 

Esto no hizo más que abrir la llave, más invitaciones a certámenes y podios. Eso sí, Mariano señaló que siempre ha manejado un discurso no de ganar obligatoriamente, sino de divertirse y de disfrutar del futbol y con esta mentalidad, les ha alcanzado para no bajar de los tres primeros lugares en distintas competencias. 

Gallos Smiling solo iba en crecimiento. Primero se consolidaron a nivel local, después conocieron el escenario nacional con torneos en México, y faltaba el siguiente paso, la entrada al ámbito global. 

“El roce internacional surge a raíz de que en España existe una liga que se llama LALIGA Genuine, es la liga más importante de inclusión” el entrenador explicó que los equipos profesionales de España tienen equipos de personas con discapacidad intelectual en este certamen, Barcelona, Atlético de Madrid, Real Madrid, entre muchos otros. Resulta que esta organización se encargó de llevar a cabo un la Genuine World Cup, donde se invita a participar a los equipos de primera división profesional alrededor del mundo, que tengan equipos para personas con discapacidad intelectual. 

Siendo el más importante a nivel mundial. Ya que en ese momento Gallos era el pionero en tener su equipo en México, recibieron una invitación para representar a Querétaro y al país en la justa internacional. 

Una experiencia que vivieron en Houston, Estados Unidos y que Mariano confiesa que recibieron algunas “golizas” al jugar contra grandes instituciones del futbol de elite. Eso sí, también agregó que “Nunca faltaron las sonrisas de los chicos”. Y a esto se sumó que les invitaron en un segundo año consecutivo, donde les fue mucho mejor ya que se colaron entre los ocho mejores, cayendo en cuartos de final. 

De ahí, creció el nombre de Gallos Smiling a nivel global y llegaron invitaciones para competencias en San Sebastián, Uruguay y Guatemala. Este último ya en 2026, donde quedaron en tercer lugar y Mariano admitió que suele ser felicitado por la calidad  de su equipo y de su grupo. A los torneos fuera del país han podido acudir gracias a que su crecimiento ha atraído a patrocinadores como STP, que los ha apoyado en viajes y gastos de traslados. 

Gallos Smiling funciona como equipo mixto, y tiene distintas sedes con distintos horarios y días. Además, mantiene convenios con universidades como Arkansas, Sanagua, la UAC y la UNAC, quienes les brindan  apoyo prestándoles espacios para practicar. Gracias a las amistades que ha hecho en el camino, Mariano también ha podido abrir más sedes en distintos municipios de los 18 que hay en Querétaro.

Entrenar con ellos es totalmente gratuito. Para las personas que estén interesadas y quieran saber qué municipio y en qué día entrenan cerca de ellas, lo pueden consultar al número  55 42 27 40 84.

“Lo único que necesitamos es de que los papás tengan ganas de llevarlos, que les den la oportunidad a sus hijos, porque a veces los papás son los que los limitan, que los lleven y que les den la oportunidad de que conozcan y que tengan más amigos, porque Gallos Smiling es una familia, no nada más estamos en cancha, hacemos actividades extracancha, les hacemos tardeadas, los llevamos a karaoke, los llevamos a museos, les hacemos actividades recreativas, porque el objetivo de esto es que empleen su red de apoyo y de amistad fuera de la cancha”, dijo para invitar a que más familias se unan a Gallos Smiling. 

Mariano estudió en la ENDIT (Escuela Nacional de Directores Técnicos) respaldada por la Federación Mexicana de Futbol (FMF). Con esas bases, y con el conocimiento que ha formado durante los años, asegura que sus jugadores y jugadoras pueden hacer ejercicios de profesionales y que para quienes dudan que personas con discapacidad intelectual puedan hacer deporte, desconocen el potencial que tienen y sus verdaderas capacidades detrás de los estereotipos. 

Gallos Smiling ha sido un proyecto que le cambió la vida a Mariano. Una historia con altas y bajas, de la que si el entrenador le pudiera contar algo a su yo del pasado sería esto: 

“Hoy puedo decirle a aquel Mariano cuando más sufría y más dolor tenía, yo le puedo decir hoy, valió la pena. Lo estás logrando y has tenido gente a tu alrededor que te ha ayudado para que este proyecto crezca y podamos llegar a cada rincón de Querétaro y que cada chico con discapacidad intelectual síndrome de Down y cada familia sean felices viendo cuando su hijo marque un gol y festeje como un Cristiano Ronaldo, como un Messi, no tiene precio y eso no te puedo decir que ha valido la pena”, dijo lleno de ilusión, al recordar todo lo logrado. 

Eso sí, su trabajo aún no termina. Una de sus ambiciones es poder emular lo que ocurre en España con LALIGA Genuine en México. Lo ha hablado con Gallos y con la FMF, pero aún no se ha concretado nada. Aunque eso sí, cada vez son más los equipos con filiales con discapacidad, cómo América, Monterrey, Tigres y otros. 

La historia de Mariano y de Gallos Smiling es una que se sigue escribiendo. Sus bases y  su camino, se han cimentado entre aprendizaje,  redes de apoyo, acompañamiento, empatía, y en el creer en darle la oportunidad y el espacio digno a personas con discapacidad intelectual para poder jugar y practicar futbol de manera sería y profesional hasta ser una gran familia hoy en día.