Opinión
La peligrosa comodidad de la risa fácil
Fecha de publicación: 05/Junio/2026 | Autor: I Wheel Love U
Por mucho tiempo se ha normalizado la mofa hacia sectores que se consideran lejanos o incluso ajenos a la hegemonía, porque desde una supuesta superioridad se genera la risa “fácil”, la “segura”, esa que surge de burlarse de algo que se considera malo, inválido o sin sentido. Así no es necesario retar al ingenio ni cuestionar “lo normal”. Y es que, vaya, no está mal hacer humor; lo malo es hacerlo a costa de grupos constantemente violentados y usar su condición como insulto disfrazado de “humor negro”.
Algunos comediantes tienden a buscar temas de la cotidianidad, pero… ¿es bueno? ¿Son buenos? Como mexicanos, siempre hacemos un chiste de toooodo y eso incluso forma parte de nuestra identidad. El problema es que, cuando no se tienen las herramientas para construir algo profundo que genere risa desde el ingenio o incluso desde la sátira, que durante mucho tiempo ha acompañado a la denuncia social, lo más fácil siempre será usarnos a las personas con discapacidad para que se rían de nosotros, para seguir estigmatizando la discapacidad como sinónimo de minusvalía o estupidez. Nos toman como ejemplo de lo que está mal, como insulto o como aquello que nadie quiere ser.
Y es que diversas violencias se juntan cuando se trata del humor fácil: machismo, misoginia, racismo, clasismo, capacitismo, etcétera. Porque la falta de talento, conciencia y humanidad suelen ir muuuy de la mano. Que muchos “comediantes” o comunicadores con un amplio alcance en redes sociales sigan usando la discapacidad como mofa, chiste o insulto solo contribuye a estigmatizarnos y a perpetuar la idea de que vivir con discapacidad es algo malo en cualquier sentido.
Qué cómico que te desahucien desde antes de nacer, ¿no? Qué padre el retroceso y que cada vez haya más ideas eugenésicas para no vernos como personas. Qué cotorro que Chumel Torres use la discapacidad como insulto, o que Maca Carriedo condene a Chumel mientras publica videos de pcd, se ríe y cuestiona su condición porque no ha querido entender qué son la discapacidad y el capacitismo. Qué profundo Olallo Rubio diciendo al aire, en FM y streaming, que es un “discapacitado emocional”, un estúpido con capacidades especiales sentimentales y que por eso debería pedir placas y estacionamiento VIP.
Y así, un largo etcétera de personas con el poder de un micrófono o de un perfil con millones de seguidores, esparciendo fobias y prejuicios, siempre desde la risa fácil.
La sociedad cree que, para que seamos parte, tenemos que permitir que se rían de nosotros y que no nos afecte; que debemos dejarnos humillar para poder participar, para “incluirnos”, según ellos, y tratarnos igual que a todos. Esperan que aplaudamos y que no los cuestionemos porque, de lo contrario, somos amargados y cerrados.
Pero es necesario que entiendan algo: NO SOMOS un chiste. No somos personas “especiales”. No nos están haciendo un favor. No somos una herramienta para el chiste fácil. Ninguna pcd es tu chiste. Y si vas a nombrarnos, al menos ten la “capacidad especial” de leer e informarte, porque la ignorancia es peligrosa, especialmente cuando crees que la discapacidad no está cerca.





