Opinión
¿Ser mujer con discapacidad es un doble desafío?
Fecha de publicación: 10/Septiembre/2026 | Autor: Citlalli Quiroz
La mayoría de nosotros ubicamos la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada año el 8 de marzo, pero pocos conocen que existe el Día Nacional de las Mujeres con Discapacidad, que se conmemora el 12 de septiembre, en nuestro país.
Esta fecha se aprobó en el Senado en el año 2020, en honor al natalicio de la destacada escritora, activista y defensora de los derechos humanos de las personas con discapacidad en México, Gabriela Brimmer, mujer que vivió con parálisis cerebral tetrapléjica, logrando con su pie izquierdo no solo comunicarse, sino también alzar la voz por quienes enfrentan barreras que obstaculizan su plena participación en la sociedad.
El objetivo de dicha conmemoración es visibilizar la doble vulnerabilidad por combinar género y discapacidad, que se traduce en dificultades para acceder a la educación, el empleo, la atención médica, la participación en la vida pública y otros derechos fundamentales, sumado a que las hace más propensas a situaciones de discriminación.
A seis años de existir esta efeméride es buen momento para reflexionar y recordar que la verdadera inclusión realmente va más allá del discurso. Implica el reconocimiento de las mujeres con discapacidad como sujetos de derechos plenos, así como la implementación de medidas concretas que mejoren sus condiciones de vida y fomenten su participación activa en la sociedad.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las mujeres con discapacidad representan un grupo particularmente vulnerable dentro de la sociedad. Conforme a la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022, el 33.4% de las mujeres con discapacidad de 12 años y más reportaron haber sido víctimas de discriminación en los últimos 12 meses. En cambio, el Censo de Población y Vivienda 2020 indica que en México hay 6,179,890 personas con discapacidad, lo que representa el 4.9% de la población total. De este total, el 53% son mujeres y el 47% son hombres. Estos datos, junto con las brechas de discriminación y acceso a derechos, muestran la necesidad de una mayor visibilidad y atención en la formulación de políticas públicas inclusivas y equitativas.
Si nos ponemos a visualizar todos los ámbitos en los que las mujeres normalmente se desempeñan, sería una lista interminable, pero tristemente, las oportunidades se reducen para las mujeres que viven con discapacidad, limitando su autonomía y capacidad de participación en la vida pública y privada, que va desde la falta de accesibilidad en espacios físicos hasta los estigmas y prejuicios que aún persisten en muchos sectores de la sociedad.
Aunque a lo largo del tiempo han existido mujeres mexicanas con discapacidad que han destacado en diferentes ámbitos, empezando por la pintora Frida Kahlo, quien tras vivir un accidente adquirió una discapacidad física, pero dicha limitación no la detuvo y su talento se reflejó en las pinturas realizadas, por otro lado, la cantante Crystal, persona ciega, quien se enfrentó al estigma de estar frente a un público, pero su talento de voz fue más grande que su discapacidad. También quiero mencionar a la deportista paralímpica Amalia Pérez, quien ha triunfado en el ámbito deportivo.
No quiero dejar de mencionar a todas esas mujeres con discapacidad que viven en el anonimato, pero que llevan las riendas de una familia mexicana con todo lo que conlleva, desde educar a los hijos, trabajar, sacar adelante una casa. Todas aquellas que día a día son fuertes, tenaces y resilientes, esta conmemoración también las incluye.
No me despido sin antes preguntar: ¿esta conmemoración se felicita, se festeja o nos deja de tarea seguir abriendo espacios accesibles para que las mujeres con discapacidad lleven una vida más llevadera y sin tantas complicaciones por barreras que muchas veces la sociedad crea?
Los invitamos al Foro Poderosa: mujeres con discapacidad llevarán sus voces a la Cámara de Diputados, a celebrarse el viernes 11 de septiembre de 2026 en la Cámara de Diputados, donde participarán mujeres con discapacidad y defensoras de los derechos humanos para compartir sus experiencias y propuestas.





