Opinión
Guardianes del derecho a la autonomía
Fecha de publicación: 15/Abril/2026 | Autor: Salvador Guerrero Chipres
La autonomía de una persona con discapacidad no depende únicamente de su voluntad o ayudas técnicas; reside, en gran medida, en la capacidad del entorno para reconocer y respetar los apoyos facilitadores de su libertad.
El perro de asistencia, lejos de ser un animal de compañía convencional, representa una herramienta de movilidad y seguridad. Cuando la ciudadanía ignora esta distinción, no solo comete un error conceptual, levanta también barreras invisibles a la independencia de estos binomios construidos tras años de entrenamiento especializado.
Ya sean guías, alerta médica, señal o servicio, el valor de estos canes radica en su capacidad para mitigar las deficiencias de accesibilidad. La “desobediencia inteligente”, esa facultad del canino para discernir cuándo una instrucción del usuario pone en riesgo su vida, es un ejercicio de toma de decisiones que supera cualquier dispositivo tecnológico estático.
En este ecosistema de movilidad, instituciones como el C5 de la Ciudad de México juegan un papel determinante más allá de la vigilancia reactiva. La infraestructura de videovigilancia y los protocolos de atención de emergencias deben ser analizados como el respaldo sistémico del binomio.
El C5 tiene la capacidad técnica de visibilizar al usuario de perro de asistencia en el espacio público, garantizando ante cualquier incidente vial o médico la respuesta de los servicios de emergencia. El reconocimiento de estos animales como apoyo clínico permite una gestión de incidentes con perspectiva de derechos humanos.
Aunque la verdadera integración ocurre cuando el entorno entiende a estos animales como una extensión de la integridad física del usuario. El compromiso no debe recaer solo en la persona con discapacidad, sino en una sociedad que debe aprender a coexistir con la asistencia técnica viva.
Cada último miércoles de abril, se conmemora el Día Internacional del Perro Guía o Perro de Trabajo, y es una oportunidad para revalorar la función de estos animales, dejar de verlos desde el asistencialismo para entenderlos desde el derecho a la autonomía.





