Opinión
Mundial de la inclusión
Fecha de publicación: 12/Marzo/2026 | Autor: Salvador Guerrero Chipres
El Mundial de Fútbol suele medirse en goles, estadios llenos y audiencias millonarias, pero hay otra dimensión menos visible: la capacidad de una ciudad para garantizar derechos, accesibilidad y seguridad, particularmente a quienes viven con discapacidad.
En la capital del país esa discusión ya está sobre la mesa. El entorno del histórico Estadio Azteca —que durante el torneo llevará el nombre de Estadio Ciudad de México— revela una infraestructura mundialista que busca corregir la deuda histórica con la exclusión cotidiana de las personas con discapacidad en los espacios públicos.
Rehabilitación de banquetas, instalación de rampas con pendientes normativas y creación de cruces seguros harán que el acceso al inmueble no sea una carrera de obstáculos. Dentro del estadio, la remodelación responde a estándares impulsados por la FIFA en accesibilidad universal: zonas de asientos accesibles, espacios adecuados para sillas de ruedas y rutas de evacuación conectadas con salidas de emergencia.
En el entorno urbano, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, ha enfatizado en obras perdurables más allá del Mundial. La construcción de una cancha con estándares internacionales para futbol adaptado —destinada a personas ciegas y a futbolistas de talla baja— apunta a integrar de manera permanente la diversidad funcional dentro de la política deportiva.
La discusión sobre inclusión no puede separarse de la seguridad. La capital desplegará una videovigilancia basada en más de 119 mil cámaras del C5 para monitorear en tiempo real corredores de movilidad, zonas turísticas y sedes deportivas. El esquema forma parte del operativo nacional vinculado al Plan Kukulkán instruido por la Presidenta Claudia Sheinbaum y operado por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, diseñado para coordinar esfuerzos entre autoridades federales y locales.
Para las personas con discapacidad, la seguridad implica garantizar trayectos urbanos transitables, transporte con criterios de accesibilidad y protocolos de emergencia para quienes requieren apoyos específicos.
El legado del Mundial, además de estar en estadios renovados o estadísticas turísticas, descansará en la capacidad de la ciudad para demostrar que los grandes eventos pueden convertirse en catalizadores de inclusión.





