Opinión
Lo que no cabe en un lenguaje que aún nos limita
Fecha de publicación: 29/Mayo/2026 | Autor: Ana Paula Ahumada
A lo largo de mi vida he construido historias y aprendizajes con un sinfín de terapeutas. Me di a la tarea de encontrar las palabras correctas para definir este tipo de vínculo.
Me niego a reducir estas relaciones a un asunto meramente laboral. Sin duda alguna, he desarrollado afectos profundos por muchas de ellas; las pienso y me preocupo por su bienestar incluso fuera del horario de terapia.
La psicología menciona que un vínculo sano es aquel que se sostiene a partir de la empatía y un afecto desinteresado. ¿El hecho de que haya un sueldo pone en duda la conexión y el impacto emocional de nuestra relación?
No encuentro aún el término adecuado, porque es un lazo lleno de contradicciones: cercano pero lejano al mismo tiempo; necesario, pero condicionado.
He ido entendiendo mi límite con ellas sin quitarle uno de los aspectos más bellos que tiene: la elección.
Me siento enredada en un laberinto de letras tratando de dar con la palabra exacta. Seguir una lógica reduccionista no logra abarcar lo que siento. No cabe en la categoría de trabajo, pero tampoco en familia, amistad o pareja.
Sin embargo, hay algo que se asoma: no están conmigo por obligación. Nos sostiene un afecto que surge inevitablemente con la cotidianidad y la familiaridad de vernos cada semana.
Compartimos un interés en común: aprender la una de la otra. Juntas reafirmamos muchas cosas sobre nosotras mismas y nuestros sentidos de vida. Yo soy parte de sus aprendizajes y ellas de los míos.
Hay mucha admiración, pero no existe una interacción horizontal.
Supe cómo se sentía la amistad cuando formé parte de un programa universitario para personas adultas con alguna discapacidad. Al reconocerme en las otras mujeres del programa, entendí lo que era pertenecer a un grupo de amigas.
Nos acompañamos mientras resignificamos nuestra manera distinta de existir.
Entonces, ¿cómo las nombro?
Mi realidad como mujer autista implica buscar ser lo más independiente posible, aunque requiera de otras personas. Nuestros apoyos son tesoros.
Espero encontrar una palabra más justa; por ahora, solamente se me escapa. Gracias.





