29 de Marzo de 2026

Opinión

Trata de personas… con discapacidad

Fecha de publicación: 28/Julio/2025 | Autor: María Elena Esparza Guevara

Ilustración en blanco y negro de María Elena Esparza, fundadora de Ola Violeta

Vas en el tráfico, quizá corriendo para alcanzar el transporte y llegar a tu trabajo o cumplir un mandado, tal vez ya con ganas de llegar a casa para concluir una larga jornada. Entre esos trayectos, probablemente viste una persona con discapacidad que extiende su mano en busca de limosna en el crucero, semáforo o esa esquina medio sucia de la calle por la cual pasas diario. La ves, pero no la miras y, por lo tanto, no sospechas; su presencia se ha normalizado hasta volverse invisible.

La Trata de Personas con discapacidad para fines de mendicidad forzosa representa una de las formas más crueles de violación a los Derechos Humanos, y México enfrenta una realidad compleja. Los datos oficiales, según la Cámara de Diputados, revelan que entre 2015 y 2023 los casos registrados fluctuaron drásticamente, pasando de 415 a 729 denuncias, con variaciones que incluyen una disminución a 304 casos en 2017 y un incremento a 805 en 2023. Con esto, la Secretaría de Gobernación ha reconocido oficialmente que la mendicidad forzada constituye uno de los fines más frecuentes de este delito, dirigido especialmente hacia menores y personas con discapacidad.

¿Por qué como sociedad hemos permitido que la vulnerabilidad se convierta en una herramienta de explotación? Los tratantes han descubierto que la discapacidad genera mayor compasión en los transeúntes, lo que se traduce en mayores ganancias. Esta lógica criminal no solo destruye vidas individuales, sino que perpetúa estereotipos que obstaculizan la inclusión genuina de las personas con discapacidad en nuestra sociedad.

No es un problema nacional solamente. Según el Banco Mundial, casi el 15% de la población en América Latina y el Caribe vive con algún tipo de discapacidad. Estas personas enfrentan tasas de informalidad laboral 11% más altas que el resto de la población, una situación que las coloca en una posición de mayor vulnerabilidad ante las redes criminales que explotan su desesperación económica.

En respuesta a este panorama, en México, el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) ha implementado campañas como #AQUÍESTOY para visibilizar la mendicidad infantil forzosa, y a nivel global, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) alerta respecto a algo que parece buena noticia a simple vista, pero no lo es: las víctimas detectadas mundialmente descendieron 11% en 2020, principalmente debido a las dificultades de detección durante la pandemia.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha documentado los limitados avances en la captación de información sobre personas con discapacidad, una deficiencia que dificulta comprender la magnitud real del problema. Sin datos precisos, es difícil diseñar soluciones efectivas.

Detectar a estas víctimas presenta desafíos únicos. Muchas no se reconocen como tales debido a relaciones de dependencia emocional con sus explotadores, quienes frecuentemente son familiares o cuidadores. Esta realidad exige replantear el enfoque de prevención y atención, desarrollando protocolos especializados que consideren las particularidades de cada tipo de discapacidad. El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México tiene abierta 24/7 su Línea y Chat Nacional Contra la Trata de Personas, 800 5533 000, en la que cualquier sospecha es suficiente para activar el protocolo de investigación en alianza con autoridades de las 32 entidades de la República, Estados Unidos, Canadá y más de 30 países desde donde recibe reportes de este delito.

En el contexto del Día Mundial vs la Trata, cada 30 de julio, es indispensable recordar: la lucha contra la esclavitud moderna requiere, además de leyes y programas, una transformación de la conciencia colectiva. Como sociedad es necesario pasar de la compasión superficial a la indignación activa y de dar limosna de vez en cuando a comprometernos con la inclusión, con mirar quién está detrás de esa mano extendida en busca de un peso.