Por José Contreras Carreón

Soy José Contreras Carreón, hijo de Patricia Carreón, nací el 30 de septiembre de 1984 y por falta de oxígeno al nacer tengo parálisis cerebral.

Indiscutiblemente nadie estaba preparado para una pandemia, como la de COVID-19. Temas como depresión, impotencia, coraje y otros problemas han hecho más difícil esta situación y también es importante mencionar el tema de las diversas discapacidades que vivimos muchas personas, y por supuesto muchas familias, ya que una discapacidad física, intelectual, cognitiva, auditiva o de cualquier tipo, no entiende de pausas o de una “nueva normalidad”.

En mi caso, no me afecta tanto el no salir de casa, ya que desde antes de la pandemia, mi forma de trabajar y de socializar, es el internet y las redes sociales, aunque sí extraño a amigos, familiares y cosas como ir a la tienda, salir a ver jugar a mis vecinos pequeños o que me visiten niños y amigos que viven cerca de mi casa, algunas reuniones con amistades, etcétera.

También vale la pena mencionar varias otras discapacidades en las cuales es necesario salir a caminar a la calle, ya que es útil para evitar crisis de ansiedad.

Otro punto que se ha vuelto muy importante es aprender a utilizar aplicaciones para realizar videollamadas.  En mi caso, porque mi equipo es un poco obsoleto y en varios casos más porque no cuentan con una computadora, una tableta o un celular o, si tienen los recursos, tampoco se puede asegurar que será útil, porque para las personas con discapacidad intelectual o cognitiva, les es muy complicado. Por lo mismo, he tenido que aprender a usar la cámara del celular y mezclar conexiones, ya que me es más fácil comunicarme por escrito. Tengo problemas de lenguaje y es complicado usar el celular, la computadora, para trabajar o ver a mi familia.

En mi caso, además de la parálisis cerebral, me dan crisis de ansiedad. Y creo que he tenido que encontrar ese punto medio para estar lo mejor informado posible, pero sin verme afectado en mi estado de salud, ya que es peor ir al hospital para controlar estas crisis que varias veces no se pueden controlar en casa, para cuidarme a mí y cuidar a mi mamá, quien ya es catalogada como una persona de edad de alto riesgo.

Por otra parte me parece que el gobierno no ha profundizado en el tema. Entiendo que hay prioridades, pero yo escucho que las autoridades empezaron a planear el manejo de la contingencia desde enero. Si es así, yo imaginaría que en algún momento tocaron el tema de la discapacidad, ya que hasta donde entiendo es o era un tema prioritario para los que están gobernando hoy el país y, al menos para mí, no tiene mucho sentido lo que escucho y veo en televisión, con lo que leo y veo en redes sociales.

Pueden entrar a cualquier grupo de discapacidad en Facebook y lo que pueden ver es desesperación, decepción y desinformación de las pcd, así como de sus familiares. Otros sectores sociales pueden visibilizar sus afectaciones para ser tomados en cuenta, con protestas, marchas, bloqueos de calles o casetas, pero las personas con discapacidad no podemos hacer eso.

Afortunadamente pude estudiar de forma presencial hasta la secundaria y después me he podido desenvolver en los medios digitales, pero eso ha sido por el apoyo de mi familia y de amigos.

Finalmente, es importante no perder de vista que seguramente las personas con discapacidad tendremos un gran rezago, en materia de educación y empleo por lo que seguiré trabajando, claro con apoyo de familiares y amigos, para tratar de superar todos estos obstáculos.


*Las notas relacionadas en este texto, que están fuera del sitio yotambien.mx, no necesariamente contienen un lenguaje inclusivo, o cumplen con criterios de accesibilidad web, compatibles con el uso de tecnologías de apoyo para pcd. yotambién.mx no es responsable de lo que publican estos sitios de referencia.