Por Bárbara Anderson

Es una delicia cuando uno se topa con un informe sectorial hecho con inteligencia, con datos y sobre todo con una idea de inclusión. 

La última semana de mayo, la agencia Wunderman Thompson (WT) publicó un reporte sobre las enormes ventajas competitivas que tiene para cualquier marca pensar en diseñar y ofrecer productos y servicios accesibles para todos. 

Esta es la primera agencia en Estados Unidos en contar con un área de ‘experiencia inclusiva’, no solo para su contratación de empleados sino para asesorar a sus clientes. Sus principios de diseño inclusivo se basan en: reconocer la exclusión, aprender de la diversidad y resolver un problema de accesibilidad para uno que luego se aproveche por muchos más. “El diseño inclusivo se centra en lo que es universalmente importante para todos. Si crea una solución que funciona bien para alguien que no puede escuchar, se sorprenderá al descubrir que también aumenta la productividad y mejora la vida de las personas que sí pueden. Un ejemplo simple podría ser un auto sin conductor. Un automóvil que se maneje solo le permitiría a una persona ciega lograr movilidad, pero también sería más seguro y conveniente para cualquier persona”, reza uno de las máximas de su reporte.

“La inclusión genera innovación. El 30% de la fuerza laboral en EU tiene alguna discapacidad. Somos muchos, e incluso estamos viviendo solos. Algo debemos estar haciendo algo bien. Tenemos que descubrir formas nuevas e innovadoras de hacer cosas que otras personas dan por sentado, desde comer, vestirnos o hasta lavarnos los dientes. ¿Sabían que las personas con discapacidad tendemos a tener ideas más novedosas (75%) que aquellas que no tienen discapacidad (66%)?”, afirma Christina Mallon, directora global de Diseño Inclusivo y Accesibilidad de Wunderman Thompson.

¿Qué es diseño inclusivo? 

Existe una diferencia entre accesibilidad y diseño inclusivo, una sutileza que también viene documentada en este informe de WT. 

La accesibilidad es un atributo de un producto, servicio, entorno o plataforma de medios digitales que permite a las personas que viven con alguna discapacidad a poder acceder a ellas. Es más una check list de verificación que algo que está en el ADN del diseño de un producto.

El diseño inclusivo, en cambio, es la práctica de crear productos y servicios que son útiles para el mayor número de personas posibles, incluidas las que viven con alguna discapacidad. 

El resultado final puede ser un controlador manos libres para un videojuego, un bolso con cierre de velcro para personas con movilidad limitada o un hotel con camas bajas para personas que usan sillas de ruedas. 

Los diseños inclusivos funcionan mejor cuando no están destinados a una necesidad específica, sino que prestan beneficios concretos para cualquiera que los use.

Una gran recomendación es “resuelve un problema y ayudarás a muchos más”. Si creas una solución que funcione bien para alguien que no puede escuchar, nos vamos a sorprender sobre la enorme oportunidad para que una persona que no tiene problemas auditivos aumente gracias a esto su productividad. 

¿Saben cómo surgió el subtitulado? En los años 70, en Estados Unidos, comenzaron a sumar closed captioning  en contenidos algunos programas de televisión para que la comunidad sorda pudiera acceder a ellos. El primer programa de televisión que tuvo subtítulos fue ‘The French Chef’, un programa de cocina que conducía la famosa Julia Child.

Aunque comenzó como una solución para un grupo específico de personas, los subtítulos le han permitido a cualquiera mirar televisión en ambientes abarrotados o ruidosos, como un bar o gimnasio o la sala de espera de un aeropuerto.

En el aula, los subtítulos han mostrado para aumentar la tasa de aprendizaje de un nuevo idioma.

La pirámide de la inclusión

Como plus, este reporte de Wunderman Thompson trae un interesante ejercicio: la pirámide de inclusividad. Se trata de una infografía que permite pensar de una manera simple sobre inclusivo diseño. 

Según los diseñadores de la agencia, la mejor recomendación es idear un producto o un servicio para personas con discapacidades severas, a los usuarios cerca de la parte superior de la pirámide de la inclusión, que representan a 25 % de la población con alguna discapacidad. Al crear objetos y servicios que les funcionen estarán automáticamente incluyendo a los usuarios con discapacidades más leves incluso a potenciales usuarios sin ninguna dificultad.

“Haz una puerta para que pueda pasar por ella desde una persona de 1 metro de altura hasta una de 2 metros y medio y le permitirás a todos los que estamos dentro de ese rango poder usarla”. 

Una gráfica de pirámide con los siguientes datos: 
21% sin dificultades 
16% dificultades mínimas 
37% dificultades leves 
25% dificultades severas

El informe completo (en inglés) está disponible en esta liga: https://www.wundermanthompson.com/insight/see-things-differently


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