Editorial

10 años. ¡Gracias!

Esta semana comencé a recibir muchos mensajes en mi buzón de Linkedin felicitándome.  Fue el martes 20 de octubre y en principio no supe por qué. Es curioso como hoy son las redes sociales las que te recuerdan eventos importantes de tu vida, como una memoria extendida.

¡No había caído en cuenta que justo este 20 de octubre se cumplieron 10 años de que fui a un notario a abrir una asociación civil sin fines de lucro para trabajar en el tema de la discapacidad!

Alan entonces tenía sólo 4 años. Yo ya había comenzado mis pininos en el activismo; llevaba ya tres años haciendo un blog sobre discapacidad, coordinaba una página quincenal en El Universal sobre el tema, ya era asambleísta de Conapred. Tenía sentido que los esfuerzos que hacía en el tema tuvieran un rumbo.

El nombre de la organización que fundé con mi padre sintetiza lo que quería y quiero seguir haciendo (aunque la verdad no es un nombre bueno para recordar): Comunicación para la Inclusión, A.C. Y esta es la organización que esta semana cumplió ya una década y sobre la que está construida Yo También.

Me hizo entrar en espiral de recuerdos y agradecimientos a este camino recorrido que ha sido duro, seguido muy frustrante, pero también lleno de cosas lindas, personas maravillosas y de avances, si bien no a la velocidad que muchos querríamos.

Primero quiero agradecerle a mi padre su enorme generosidad. Me duele aún mucho que, dado que murió en mayo, no podrá leer este texto en el que reconozco otra vez que gracias a él, a su apoyo constante, y a que siempre creyó en mí, soy quien soy. Que honro el patrimonio emocional que me legó de lucha y de aprovechar las crisis que se vuelven oportunidades. Gracias, papá.

También a toda mi familia que me ha aguantado en tantas crisis de trabajo, de ánimo y que me ha alentado. A mi madre, Gloria. Mi hermana, Mayra (sé que no es fácil tenerme de hermana, disculpas por ello y gracias por tu serena inteligencia). A mis amigos y amigas esenciales: ellos y ellas saben quiénes son.

Hay un sinfín de compañeros y compañeras de camino a las cuales no terminaría de agradecer. ¡Somos un montón y me da mucho gusto cuando descubro a otra persona más a la que involucramos! Pero sí quiero mencionar a Ricardo Bucio –a quien le escuché por primera vez hablar de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad por ahí de 2007 en un congreso de Confe, en Xalapa, Veracruz.

A todos mis compañeros y compañeras que fueron mis maestros en los 10 años que estuve en la Asamblea Consultiva de Conapred.

A tantas madres de personas con discapacidad que me han abierto su corazón y contado sus historias haciéndome sentir parte de un grupo de hermanas; a las madres y familias que lucharon antes que yo me uniera a sus esfuerzos. Me he parado en los hombros de personas gigantes.

A tantas personas con discapacidad que me han brindado amistad y me han hecho entender la diversidad de manera mucho más amplia y rica, pero sobre todo a Alan tengo mucho que agradecerle. Si hace 10 años me hubieran dicho que prácticamente destinaría todo mi trabajo a la realización de los derechos de las personas con discapacidad por los nuevos ojos que me regaló al ser mi hijo, jamás lo hubiera creído.

El recuento no puede acabar sin Bárbara Anderson, por supuesto. Desde que ella decidió unir lanzas conmigo todo se ha potencializado, crecido, enriquecido porque es una mujer extraordinaria que lucha sin descanso y tiene una inteligencia que admiro. Es un honor que sea mi socia y amiga.

En fin: gracias x 10 a ustedes que esto leen y también a todas las personas que lo hacen posible día a día.

Katia D’Artigues

Dibujo de cara de Katia D'Artigues mirando de frente.

Notas 

1. Hacia un Sistema Nacional de Cuidados

Es una petición de largo tiempo y, si se concreta, tendrá un impacto
general en la sociedad. No solo en términos de corresponsabilidad del Estado, sino en la visibilización del trabajo no remunerado de cuidadoras y cuidadores que, si fuera contabilizado, equivaldría a 23% del PIB.

2. Suman victoria: impulsores de la cannabis medicinal ganan amparo

Un juez autoriza siembra, cultivo y cosecha para producción personal de uso médico. Se abre la puerta para acabar con el mercado ilícito.

3. ¡Mamás, papás!, hablemos de la dispraxia

La dispraxia es un trastorno del neurodesarrollo poco conocido y difícil de diagnosticar que puede afectar la motricidad, el lenguaje y, por ende, el proceso de aprendizaje de los niños y niñas que lo tienen.

4. ¿Cómo enseñar la autoexploración mamaria a pcd intelectual?

El cáncer de mama no hace excepciones: puede desarrollarlo cualquier mujer. La autoexploración para una detección oportuna es fundamental.
Recordarlo, permite enseñar y guiar a las niñas en este proceso para que puedan realizarlo al crecer.

5. Maternidades neurodivergentes en tiempos de pandemia

La salud mental nos compete a todos y todas. En esta época, algunas condiciones han aumentado; otras se han disparado, pero este episodio, tan duro para la humanidad, quizá nos permita entender a quienes viven con alguna discapacidad.

6. Cuando el cine cobra vida para todos y todas

En América Latina y Europa se llevan a cabo distintos esfuerzos para acercar el séptimo arte a pcd auditiva, visual y/o cognitiva. Aunque son un punto de partida importante, todavía queda mucho por hacer para que los contenidos accesibles y las personas que puedan disfrutarlos sean cada vez más.


Pequeñas victorias 

“Vivir la discapacidad como la vive un niño: sin prejuicios ni complejos”

Ni la poliomielitis ni el bullying y las condiciones económicas son razones para dejar de soñar y de actuar. Hoy no solo apoya a su hijo, diagnosticado con Parálisis Cerebral Infantil, también formó un grupo que apoya a una veintena de niños, niñas y jóvenes con discapacidad.


Breves


El dato de discapacidad

50,000

fracturas de cadera hay cada año en México por osteoporosis.

Entre 12% y 20% de ellas muere en el primer año;
de los sobrevivientes, la mitad queda con discapacidad parcial
y 10%, total.

Fuente: Centro Nacional de Programas Preventivos
y Control de Enfermedades (Cenaprece)


Te va a servir

¡Tócate!: niñas y mujeres con discapacidad también deben hacerlo

Ilustración de una mujer con su mano derecha debajo de su seno izquierdo, este tiene un corazón.

Una mujer con discapacidad tiene las mismas probabilidad de desarrollar cáncer de mama que una sin discapacidad.


Opinión

Linfedema, la letra chiquita del cáncer de mama que poco se cuenta

Ilustración del rostro de Debora sonriendo, viendo a la cámara.

Las cirugías y los tratamientos oncológicos pueden afectar el sistema linfático, que es fundamental para mantenernos sanos. A través de la linfa circulan proteínas y recoge los virus, bacterias y desechos del organismo. ¿Cómo se vive con este daño?


Comunidad

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