Por José Grimaldo*

Ella es Paulina, tiene 23 años de edad, es una persona ciega y es instructora en el Centro de Atención a la Discapacidad Visual y Baja Visión, que el gobierno del Estado de Guanajuato implementó en el centro del país.

“La gente piensa que cuando eres una persona con discapacidad visual, eres una persona ciega, como en mi caso, sin embargo, hay quienes presentan un residuo visual, tienen baja visión y por ello requieren del apoyo de la tecnología para recibir información a través del sentido de la vista”, destaca.

Esa tecnología se encuentra en la Sala Tiflotécnica de Guanajuato, en donde conceptos como macrotipos, lupas, computadoras parlantes, pantallas de contraste, braille, regletas, punzones y mucho más, son parte de un entorno para dar asistencia a quienes viven con ceguera o debilidad visual y son formados para llevar una vida independiente.

Tecnología para la inclusión

Para mejorar la calidad de vida y facilitar la inclusión social de personas con discapacidad visual se utilizan diversas herramientas como una impresora braille de interpunto que imprime texto o imagen (en uno o ambos lados de papel de tamaño carta) y magnificadores portables de imagen para usuarios de baja visión.

“Con este macroteclado con sistema braille, las personas ciegas o de baja visión toman clases utilizando estas adaptaciones que tiene un equipo convencional, lo cual resulta muy práctico y muy adecuado para el proceso cognitivo”. Ve un video de cómo se usa aquí

“Para el uso de bastón blanco damos clases por medio de técnicas de orientación y movilidad que permitan que las personas se muevan de manera autónoma e independiente; también les brindamos la enseñanza del sistema de lectoescritura braille, contamos con una biblioteca con textos traducidos a ese sistema para facilitar la práctica y el aprendizaje de las personas”. 

Talleres para la comunidad en general 

El Centro da impulso a la cultura de respeto a las personas que tienen discapacidad visual, sean ciegos o con debilidad visual. “En la calle no sabemos identificar a uno y otro.  Contamos con talleres de introducción al sistema lectoescritura braille, de trato asertivo a una persona ciega; muchas veces cuando en la calle vemos a una persona con esta discapacidad, no sabemos qué hacer, cómo asistirle u orientarle y mejor nos quedamos callados”, dice Paulina. 

El Centro ofrece, a través de escuelas, dependencias gubernamentales e instituciones privadas o empresas, sensibilización y capacitación de personal que puede estar en contacto con personas en condición de discapacidad visual.

Y para la comunidad en general también se brindan servicios con el propósito de impulsar la accesibilidad en una de las tres vertientes fundamentales, como es la comunicación: se trata de impresiones braille para la industria de los servicios como el comercio, la hotelería, restaurantes, fomentando la existencia de productos como señalética, menús, tarjetas de presentación, catálogos de información y otros en general.  

“Por ejemplo estamos imprimiendo los programas del Festival Internacional Cervantino 2019 en braille, lo que sin duda será un aspecto de inclusión para este importante evento que se realiza del 9 al 27 de octubre”.

En lo que va del año fueron atendidos en este Centro de Tiflotecnia de Guanajuato, alrededor de 100 personas ciegas o con baja visión, en materia de formación para una vida independiente, así como 200 capacitaciones a personal externo en sensibilización. *Grimaldo es el director del INGUDIS, Instituto Guanajuatense para personas con discapacidad.