Foto de Alejandro Rosas Vázquez y Santiago Rynoso Ornelas

Por Blanca Valadez

Junto con la Secretaría de Movilidad, el desafío dará 100 mil dólares para implementar la propuesta ganadora

Crédito: Blanca Valadez.

Historias cotidianas en el transporte público: un joven que se sostenía en andadera viajaba en Metro para ir al hospital a rehabilitarse. Se cayó cuando el chofer frenó abruptamente la corrida. Quedó con parálisis y esto se dio tras la negativa de una persona para cederle el asiento asignado a personas con discapacidad.

Otro accidente común. Un niño cansado se quedó adormilado en el piso de un metrobús saturado. Cuando el chofer llegó a la parada de transbordo, la gente comenzó aventarse al escuchar el sonido de cierre de la puerta, y pasaron por encima del menor, quien tardó dos meses en recuperarse de las fracturas propinadas por los adultos.

“Esto no es un asunto de comodidad. Hay personas que no pueden ir paradas y lo lamentable es que la gente no es empática con sus necesidades”, explicó Alejandro Rosas Vázquez, encargado del desafío “City: One Challenge Ciudad de México” que otorgará 100 mil dólares al proyecto que otorgue una solución de movilidad en transporte público dirigida a grupos en situación de vulnerabilidad, entre ellos, mujeres y niños, adultos mayores y personas con discapacidad.

Líder de movilidad y soluciones en Ford México, Rosas Vázquez explicó que cualquier ciudadano, grupo, empresario o emprendedor podrá aportar todo tipo de ideas, propuestas y proyectos tecnológicos deseables y viables a través de la página que estará en línea y en funcionamiento a partir del 22 de agosto: bit.ly/mexicocityone 

De las propuestas que lleguen, se elegirán aquellas que resuelvan la severa problemática de desplazamiento en transporte público en cuatro alcaldías de la Ciudad de México: Gustavo A. Madero, Azcapotzalco, Xochimilco y Tláhuac. 

 “Puede que se coloquen cámaras para identificar a aquel individuo que se hace el dormido para no ceder el lugar y el asiento vibre en ese momento, haciéndose acreedor de una multa. Este es un ejemplo de las propuestas que pueden reforzar conductas de convivencia y de civilidad. Inclusive propuestas sencillas que permitan a las personas de lento andar poder bajarse, salir a tiempo, antes de que arranque el vehículo”, añadió el especialista, acompañado por otro de los involucrados, Santiago Reynoso, tras aclarar que los proyectos ganadores  serán dados a conocer en diciembre y validados por la Secretaría de Movilidad.

Los cuatro temas a solucionar

Los interesados pueden participar en cuatro temas elegidos tras efectuar entrevistas, encuestas y acompañamientos a personas que pertenecen a sectores en situación de vulnerabilidad: Convivencia en el transporte, Falta de información, Seguridad o La primera y última milla. 

“Convivencia dentro del transporte” plantea la interacción del conductor con usuario, así como de usuarios con usuarios.

Se ha detectado que la Falta de Información afecta la planeación de los viajes. Suele pasar que al salir ignoras qué ruta tomar, la hora de llegada del transporte, la falta de señalización en estaciones o trayectos. Es un reto adicional pensar en personas con todas las discapacidades.

“Imaginemos a una persona con ceguera, debilidad visual, o con discapacidad motriz. Existe gente con problemas económicos que sale tres o cuatro horas antes, y aun así, invierte en taxi porque si no llegan a la hora de su cita médica, se pospone el tratamiento”.

Otro de los temas se vincula con la Seguridad. En el reporte hecho para el desafío, basado en entrevistas, encuesta, acompañamientos a más de 600 personas, se detectó que las mujeres se sienten más inseguras en los paraderos por desconocer la hora en la que pasará el transporte y por ubicar esos lugares de constantes ataques a su integridad.

“El hombre tiene una transportación pendular: casa y trabajo. Pero las mujeres acuden al trabajo, casa, escuela, mercado, guardería, casa de la familia. Las mujeres tienen la percepción, según el reporte citado, que desde el año pasado corren mayor peligro. Son víctimas de asaltos, ataques sexuales y agresiones verbales. Todo esto afecta su entorno familiar, su economía, el mismo desarrollo del país”.

También se encuentra el tema transporte en La primera y última milla. Se trata de los vehículos improvisados, motos y bici- taxis, vochos piratas que movilizan a las personas dentro de su comunidad, de su barrio, y los conecta con los sistemas troncales de transporte.

“En la periferia hay áreas donde surgieron transportes improvisados y que generan ruido, contaminación, o bien son inseguros. Pueden volcarse con el peso de las personas, muchos adultos bajan dañados de la espalda por la inestabilidad”.

Se detectaron casos menores con problemas de obstrucción pulmonar y cuyo cilindro de oxígeno se afecta con el movimiento de los tradicionales camiones. 

¿Qué se puede hacer en esos casos? Esa respuesta se espera de los interesados de “City: One Challenge Ciudad de México”, que el año pasado se implementó en Pittsburgh, Miami-Dade County y Grand Rapid. Algunos de los resultados de los pasados desafíos los puedes leer aquí.  Es la primera vez que este desafío se hace en una megalópolis del mundo.

Se elegirán 12 finalistas de los proyectos recibidos y en diciembre se dará a conocer el ganador, quien recibirá 100 mil dólares para implementar su proyecto.