Por Guillermo Hernández Martínez * 

Desde hace más de 15 años he tenido la oportunidad de participar en diferentes proyectos sobre discapacidad e inclusión, y en los últimos ocho he tenido la fortuna de colaborar con la Coalición México por los Derechos de las Personas con Discapacidad (COAMEX). Es un colectivo en el que participan diversas organizaciones de la sociedad civil con una amplia experiencia en la atención de personas con discapacidad que se unieron con el propósito de dar seguimiento a la aplicación de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad en México; para ello, una de sus principales actividades ha sido la redacción de informes periódicos para las Naciones Unidas, a fin de brindar la perspectiva de la sociedad civil sobre lo que está pasando en el país y de esta manera pueda tener un comparativo sobre lo que el gobierno reporta en sus informes oficiales.

En enero de 2012, enviamos al Comité de Discapacidad de la ONU el Primer Informe Alternativo que había construido COAMEX entre 2008 y 2011 en el cual analizamos los avances que México impulsó en materia de accesibilidad, salud, educación y empleo para las personas con discapacidad. A partir de esto, nuestra Coalición incursionó en el desarrollo de acciones de incidencia política, lo que quiere decir que nos dedicamos a señalar a nuestro gobierno las acciones más apremiantes para garantizar la inclusión social y defender los derechos humanos de este sector de la población, lo que eventualmente nos llevó en 2014 a Ginebra, Suiza, para estar presente en la evaluación de nuestro país ante el Comité evaluador.

A partir de esta evaluación, la ONU brindó una serie de recomendaciones a México sobre aquello que era más urgente atender. Hoy, a casi cinco años, los derechos de las personas con discapacidad siguen siendo un asunto pendiente y los avances han sido mínimos.

En 2016, COAMEX estableció una alianza con Scotiabank para comenzar con la redacción de su Segundo Informe Alternativo y, en 2017, con el apoyo de la Fundación Panamericana para el Desarrollo (PADF) se desarrolló un proyecto para elaborar además un Informe Especial sobre Migración y Discapacidad. A través de estas iniciativas logramos impulsar la Campaña COAMEX Consultar para Construir la que nos permitió generar diversas actividades para propiciar el intercambio de ideas con personas con discapacidad, sus familias, representantes de organizaciones de la sociedad civil, organismos internacionales, académicos, especialistas y aliados del movimiento con el objetivo de construir juntos recomendaciones para que nuestro gobierno garantice la debida aplicación de la Convención.

En el marco de la campaña desarrollamos 320 actividades entre reuniones nacionales y regionales, foros de discusión, actividades de capacitación y sensibilización, además de reuniones de vinculación y alianza con diferentes actores clave. Es muy difícil resumir en tan pocos caracteres todo lo que ha realizado la COAMEX en estos últimos años, pero sin duda una de las acciones más importantes ha sido compartir con niñas, niños, jóvenes, mujeres, personas de la diversidad sexual, indígenas y migrantes con discapacidad, y definir conjuntamente las recomendaciones incluidas en nuestros informes.

Han sido muchas y muy diferentes las historias de vida que hemos conocido, pero desde su diversidad hemos logrado identificar puntos de coincidencia que nos hablan de una realidad en donde la falta de servicios y los contextos de desigualdad continúan prevaleciendo. En México, como en muchos lugares de la región, no contamos con suficiente información estadística desagregada, la educación inclusiva sigue siendo una utopía, la falta de accesibilidad y de oportunidades laborales siguen siendo la constante y a todo esto se suma a las políticas regresivas actuales fundamentadas en medidas asistenciales limitada a la transferencia de apoyos económicos.

Por otro lado, la violencia y la falta de oportunidades son factores que también influyen en que las personas con discapacidad no puedan acceder a mejores condiciones de vida. Ejemplo de ello fueron los testimonios recopilados durante las 37 visitas de campo en 16 entidades federativas y tres países de Centroamérica como parte de la investigación sobre migración y discapacidad. A través de 41 entrevistas a migrantes, con y sin discapacidad, en 18 albergues y casas de migrantes, descubrimos cómo las personas con discapacidad son reclutadas por las maras y las pandillas en Centroamérica para realizar actividades de vigilancia y venta de drogas, debido a que es la única opción que les queda para integrarse a una actividad económica. Por otro lado, niñas, niños, jóvenes y mujeres son víctimas de constantes violaciones a sus derechos humanos colocándolos en condiciones de mayor riesgo, de incluso adquirir trastornos mentales y eventualmente desarrollar una discapacidad psicosocial.

La discapacidad es un tema transversal que debe ser comprendido desde el enfoque de “interseccionalidad”, lo que quiere decir que las personas no pertenecemos a un solo grupo de la población, sino que debemos ser entendidos desde diferentes dimensiones y aristas. Imaginemos por ejemplo a una niña indígena con discapacidad de una familia migrante: ¿qué política, programa o acción de gobierno dará respuesta a sus necesidades?

“Yo había denunciado y no se me había hecho caso. Él [su esposo] me había amenazado de que iba a incendiar la casa con todos mis hijos y conmigo [adentro]. […] algo que no lo deseas a nadie […]

[…] mi bebé [nació] con un “retraso” y [tuve] que ver por ella y por mis hijos. […]

No es el primer bebé especial que tengo, yo tuve un bebé especial hace 12 años.

Mi hijo murió hace como seis meses, yo no estaba con él cuando murió.

Me impactó la noticia, porque a la hora que me dicen los médicos, fíjese que su hijo no tiene vida. Mi hijo no se movía, ni balbuceaba, [yo] solo gritaba.

Por eso mismo, pedí el apoyo de entrar al otro lado, la verdad mi sufrimiento en México fue muy feo”

Mujer mexicana solicitante de refugio en Estados Unidos, julio 2018.

Son muchos los pendientes y los desafíos que enfrenta nuestro país para atender de manera integral a todas las personas con discapacidad, pero no podemos paralizarnos, debemos impulsar acciones y reconocer las áreas de oportunidad que tenemos enfrente. En COAMEX, a diferencia del 2012, enviamos al Comité, no solo un informe alternativo, sino que entregamos tres, en los cuales abordamos al menos 17 artículos de la Convención y hemos definido un total de 358 recomendaciones para transformar nuestro país.

Durante los 10 años de existencia de nuestra Coalición hemos tenido la oportunidad de ser el punto de intersección para llevar la voz de muchísimas personas y hoy exigimos a nuestro gobierno que nuestras voces sean escuchadas.

Hoy todas y todos podemos ser agentes de cambio, y cada uno tenemos el poder en nuestras manos para contribuir con un “granito de arena” para hacer de este mundo, “un mundo mejor”. Toma consciencia del poder que tienes en tus manos.

*Es secretario técnico de la COAMEX. Coalición México por los derechos de las personas con discapacidad. Para conocer más sobre el trabajo de la COAMEX y los tres informes alternativos que enviamos a la ONU visita su portal: www.coalicionmexico.org.mx También puedes conocer más del proceso de evaluación ante la ONU en esta nota.