Opinión
Esta es la “solución de accesibilidad” que utilizan dependencias e instituciones en México
Fecha de publicación: 20/Enero/2026 | Autor: Celso Soto
Los widgets de accesibilidad son complementos que se instalan en un sitio web para modificar su apariencia y comportamiento con el supuesto fin de corregir automáticamente las barreras, convirtiéndolo así en un sitio accesible como si se tratasen de productos milagro.
Mientras en otras regiones del mundo (como la Unión Europea) se promueve la creación de productos y servicios digitales basados en estándares técnicos internacionales como las Pautas de Accesibilidad al Contenido Web (WCAG por sus siglas en inglés), en México las pocas dependencias e instituciones públicas que realizan intentos por mejorar su accesibilidad utilizan este tipo de recursos.
Estas soluciones, también conocidas como plugins, extensiones u overlays de accesibilidad, suelen presentarse en forma de un icono de discapacidad/accesibilidad que al activarlo despliega una barra de herramientas con funciones para modificar el tamaño y tipo de letra, aplicar alto contraste, resaltar los enlaces, leer el texto, colocar una guía visual de lectura, eliminar imágenes, etcétera.

En primera instancia tienen buena pinta, pero cuando se conocen las características que deben tener las páginas para considerarse accesibles se hace evidente su ineficacia como solución de accesibilidad digital. En primer lugar, la mayoría de los cambios que realizan se pueden aplicar desde las opciones del mismo navegador o sistema operativo.

En segundo lugar, barreras comunes de accesibilidad como la falta de descripciones de texto en imágenes, la imposibilidad de navegar todo el sitio con el teclado o la presencia de controles de formulario sin etiquetar no pueden ser corregidas por estas herramientas. Esto es fácil de comprobar pasando una de estas páginas por un revisor automático de accesibilidad.

Otros motivos para no utilizar widgets de accesibilidad son que pueden interferir con las tecnologías de asistencia que las personas con discapacidad ya utilizan (lectores de pantalla, control por voz o teclado, etcétera), requieren una nueva curva de aprendizaje, desincentivan el aprendizaje de estándares técnicos de accesibilidad, generan una falsa sensación de cumplimiento legal (aunque no evitan demandas) y son ampliamente rechazados por usuarias y especialistas en accesibilidad digital.
Entonces, ¿por qué son tan utilizados?
Desde mi punto de vista los principales motivos para implementar estas pseudosoluciones son la falta de conocimientos sobre accesibilidad digital por parte de funcionarios y personal técnico, así como la creencia de poder cumplir rápidamente con las obligaciones de inclusión digital que tiene la administración pública.
Al momento de redactar esta columna, entre los organismos que utilizan widgets de accesibilidad en México se encuentran los gobiernos locales de Guadalajara, Monterrey, León, Mérida; los gobiernos estatales de Puebla, Nuevo León, Jalisco, Guanajuato; la Comisión de derechos Humanos de la CDMX, la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores.
Es urgente que en todos los niveles de gobierno y sus instituciones se desarrolle una cultura organizacional que contemple la accesibilidad y diseño inclusivo como parte integral de sus procesos y desarrollos, de manera que sus plataformas web, trámites digitales, aplicaciones y contenidos sean realmente accesibles, faciliten la reducción de la brecha digital y permitan a toda la población un ejercicio efectivo e igualitario de sus derechos.





