09 de Enero de 2026

Opinión

Emergencias: atención inclusiva

Como parte de los esfuerzos a impulsar desde el C5 a lo largo de 2026, Salvador Guerrero Chiprés —coordinador de la dependencia— nos habla de la urgencia de implementar canales alternativos de comunicación adaptados a distintos tipos de discapacidad

Fecha de publicación: 07/Enero/2026 | Autor: Salvador Guerrero Chipres

Ilustración de Salvador Guerrero Chiprés, coordinador del C5 de la Ciudad de México

La atención de emergencias inclusiva requiere una pregunta central: ¿cuántas veces una persona con discapacidad necesitará el auxilio del sistema?

En su sentido más profundo, la atención de emergencias es una promesa de igualdad ante el riesgo. Países como Canadá y Reino Unido incorporan desde el diseño canales alternativos de contacto: mensajes de texto, aplicaciones con geolocalización accesible, operadores capacitados en comunicación clara y protocolos diferenciados para personas con discapacidad intelectual o psicosocial.

Australia cuenta con registros voluntarios de personas con discapacidad para anticipar evacuaciones y respuestas personalizadas en casos de desastres. El principio es simple y potente: la inclusión no se añade al final, se integra desde el inicio.

En la Ciudad de México, el C5 enfrenta este desafío estructural: transformar la respuesta ante la emergencia en un acto de justicia social. Durante el último año se han dado pasos relevantes. La mesa de diálogo con la diputada Ruth Francisca López y el Instituto de las Personas con Discapacidad abrió un espacio institucional que antes no existía.

Escuchar a quienes históricamente no eran escuchados permitió revisar indicadores de atención, detectar fallas operativas y, sobre todo, reconocer que la neutralidad técnica también excluye.

Diseñar protocolos adaptados a personas con discapacidad auditiva, visual, motriz o con barreras lingüísticas requiere capacitación específica, tiempos de atención realistas y tecnologías pensadas para la diversidad.

Bajo ese contexto, la decisión impulsada por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, de incorporar la Lengua de Señas Mexicana (LSM) en Locatel, a través de la Agencia Digital de Innovación Pública, evidencia el cambio de paradigma. Atender necesidades y gestionar trámites en tiempo real, paso a paso, devuelve soberanía al ciudadano y reduce la dependencia de intermediarios.

Iniciado el 2026, el reto es consolidar avances y extenderlos a toda la red de servicios de emergencia. Aspirar a ser incluyente implica que nadie quede fuera cuando pide ayuda.