Opinión
El precio de ser porno inspiracional
En su primer texto del año, Daniel Robles se sincera respecto al peso y responsabilidad que implica ser visible en el mundo del activismo
Fecha de publicación: 14/Enero/2026 | Autor: Daniel Robles Haro
Fui de la generación que vió de niños la primera película de ‘Spider-man’ con Tobey Maguire. Escuchamos del tío Ben la frase: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.
Hoy que soy adulto, activista y comunicador, esta frase toma un nuevo sentido.
El 2025 cerró con gran intensidad en mi vida: con un regalo que he esperado por años, un viaje largo y complicado, y una sobrecarga de estrés y trabajo que me hizo replantearme cosas importantes.
Estamos en una era en la que las redes sociales son un arma de doble filo. Por una parte nos pueden unir, informar y entretener, y por otra nos absorben y nos pueden hacer caer en espejismos. Esos estilos de vida perfectos o actuados. La depresión y el estrés detrás de la sonrisa y la buena actitud.
Y yo, como activista con discapacidad, tal vez he tenido el poder mediático de llegar a muchas personas. Y está bien, claro que trato de ser visible como miembro de una comunidad por mucho tiempo invisibilizada.
Pero también llevo la gran responsabilidad de ser tomado como inspiración. Y hay una delgada línea entre la admiración y el reconocimiento auténticos y el porno inspiracional.
Mi naturaleza humana es alterada: mis fallas, vulnerabilidad y desaciertos son minimizados y mis aciertos y logros cotidianos y simples, a veces son maximizados de manera por demás capacitista.
Hay personas, por ejemplo, que me escriben por diferentes motivos: desde pedir ayuda, solicitar gestiones y hasta hacerme reclamos por cosas que no están en mi control. Y también es válido. Aunque todo en su justa dimensión. Tampoco soy todopoderoso.
Por lo general soy una persona optimista y propositiva, pero debo confesar que a veces me he obligado a sonreír y mostrar fortaleza cuando realmente no me siento bien.
Ser activista implica muchas cosas. Entre ellas ir contracorriente e intentar todos los días sin bajar la guardia, y eso puede llegar a ser desgastante física y emocionalmente.
Me pasó a mí. En medio de mucha presión y cansancio mi bruxismo y tono muscular llegaron a niveles alarmantes. Y entonces me dí cuenta que no tengo que cargar con una responsabilidad tan grande a costa de mi salud física y mental.
Tengo muchos planes, muchos proyectos y muchas ganas de seguir levantando la voz por las causas que defiendo, pero inicio este año con calma. No tengo una lista de propósitos a cumplir como en otros años.
Estoy aterrizando en que mi salud es prioridad. Quisiera poder llegar a muchas personas con un concepto más realista de mí mismo.
Recapitulando:
Soy Daniel. Vivo una condición de parálisis cerebral severa. Tengo un carácter positivo y sin embargo no siempre podré sonreír. Soy fuerte, pero también tendré momentos de cansancio y tristeza, y no lo voy a ocultar.
Mi discapacidad no me define como persona. Como cualquier otra, soy el resultado de mis circunstancias y mis decisiones. Bienvenido 2026 con todo lo que traiga consigo por descubrir y por construir.
Deseo para la comunidad de Yo También, amor, salud, fortaleza y las herramientas necesarias para una vida digna.
Gracias por leerme





