04 de Octubre de 2026

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“Diseñar para lograr espacios que consideren al ser humano”: Taide Buenfil y la perspectiva de una arquitectura accesible

Fecha de publicación: 02/Octubre/2026 | Autor: Rafael Rodríguez Salcedo

Taide Buenfil Arquitecta y Consultora en Accesibilidad y Diseño Universal, rodeada de elementos referentes a la arquitectura.

El 1 de octubre se conmemora el Día del Arquitecto, que celebra a aquellas personas que participan activamente en el diseño de nuestro entorno y hábitat. En el marco cercano a este reconocimiento a las personas arquitectas, vale la pena explorar cómo se incluye a las personas con discapacidad (pcd) desde esta labor.

Para dicha tarea, dentro de esta profesión destaca la Arquitecta Taide Buenfil, egresada de la Universidad Anáhuac con Maestría en Responsabilidad Social y Consultora en Accesibilidad y Diseño Universal. En entrevista exclusiva con Yo También Taide nos cuenta cómo la arquitectura y la accesibilidad van de la mano.

Para la arquitecta no debería de haber una distinción entre una “arquitectura convencional” y una “arquitectura accesible”, ya que, si se toma así la conversación, la accesibilidad pasa de ser algo intrínseco a un extra. Lo que en la planeación llega a afectar, ya que las personas que toman las decisiones a veces consideran que “sale muy cara”.

Por esto mismo, Taide ve todo el conjunto de la arquitectura y su deber ser como la búsqueda de entornos inclusivos y no de una “arquitectura especial”. “Se hace para las personas que habitan en en las ciudades (…) La arquitectura está hecha por el ser humano y para el ser humano”, comentó la arquitecta.

En el concepto de entornos inclusivos, Buenfil remarca que el pensar las cosas para todo el mundo, va más allá de hacer distinciones únicamente para las pcd. Ya que la accesibilidad beneficia a quien sea, sin importar si vive con una discapacidad o no, mujeres embarazadas, personas mayores, quienes llevan carriolas, quien tiene una discapacidad temporal o adquirida, entre muchos otros escenarios.

“El entorno, si no trabajamos en él, nos va a limitar las calidades de vida o más bien ya nos está limitando la calidad de vida, porque de qué me sirve llegar a los 80 años, sí no voy a poder salir a disfrutar”, dijo sobre una de las razones para pensar en la accesibilidad desde un principio.

Ya que, en las áreas de educación, salud, recreación, convivencia, trabajo, entre otros, lo mejor es que estos espacios se adapten a las personas y no las personas a ellos. La arquitectura puede hacer que, dentro de la vida cotidiana de las pcd, la preocupación por qué consideraciones tomar al momento de ir a cualquier lado, salga de su rutina y que no se tengan que preocupar por si ese entorno será inclusivo.

Lamentablemente, Taide reconoce que muchas veces esa accesibilidad no está implementada en los espacios, ya que antes la inclusión “no existía”. Esto lo explica ya que en el pasado los derechos humanos eran escasos y no incluían a toda la población, no tiene tanto tiempo que se empezó a reconocer de manera digna a la comunidad con discapacidad y de que surgiera el derecho al entorno, lo que dejó fuera de consideración a estás personas, cuando se construyeron la mayoría de las ciudades.

Eso sí, ya en el presente, la arquitecta asegura que en México poco a poco se ha hecho un gran trabajo de la mano de una normatividad muy completa, apegada al diseño universal. Reconoce que el país va lento, pero con una base sólida. Al final la normatividad no basta por sí sola, ya que para Taide esta debe ir acompañada de voluntad.

Buenfil explica que uno de los retos de mantener esa voluntad es que no se diluya la intención de hacer los entornos inclusivos a lo largo de un diseño o proyecto. Esto mediante un trabajo multidisciplinario entre todas las partes inmiscuidas, las ingenierías, la parte financiera, la arquitectónica, especialistas en accesibilidad y a las pcd. Que todas trabajen de la mano para mantener la meta de un entorno inclusivo sin que se pierda la intención en el camino.

“La accesibilidad es una parte de la arquitectura que debería de estar integrada, como están integradas las tuberías, no las ves ni piensas en si las vas a poner. Existen, y entonces de la misma manera tendría que estar la accesibilidad, pero de manera adecuada y completa”, dijo mientras en su voz se notaba la inspiración en lograr que la inclusión se vuelva algo permanente y natural en la arquitectura.

Para lograr esta meta, se debe empezar desde la formación, en las carreras. Taide es profesora de posgrado en la UNAM y nos comparte que ya hay universidades que implementan materias sobre accesibilidad. A esto se suman los esfuerzos de docentes de ir creando conciencia para que la inclusión no se vea superada por la estética al momento de hacer un diseño. También, en el gremio de la enseñanza, Buenfil señaló que trabajan con la Federación de Colegios de Arquitectos e Ingenieros para hacer criterios unificados.

De esta forma, en una misma línea, con enseñanza especializada y con la conciencia sobre el tema, Taide cree que se pueden superar estereotipos como que la inclusión se cumple con rampas y baños grandes. Que tanto profesionistas como estudiantes piensen al momento de hacer un proyecto: “¿Mis amigos tienen alguna necesidad, alguna discapacidad? ¿Pueden venir a verme o podemos ir al cine, al teatro o donde sea? ¿El entorno se los permite de manera autónoma?”.

Inclusive, como consejo, ella recomienda en considerar a uno mismo al momento de hacer un diseño, en que esté sea funcional para nuestro yo de 80 años. Y así se den como resultado, espacios donde todas las personas se puedan desarrollar de la mejor manera.

Hasta ahora, habíamos tocado el tema de los espacios con un enfoque de la infraestructura pública y privada. Pero, de la mano del tema del desarrollo, está la parte personal. A diferencia de los otros espacios, que deben de basarse y trabajar bajo la normatividad y el diseño universal, las viviendas de las pcd llevan una mirada distinta y complementaria.

En estos casos, la arquitecta asegura que es de suma importancia consultar a la persona y considerar lo que ella requiera, adaptado a sus características. Basada en un libro que alguna vez leyó, ella refiere a que tienes que preguntarle a la persona con discapacidad que le gusta.

Su ejemplo lo baso en la cocina desde dos puntos de vista complementarios. El primero, con base en que, en México, por cultura, en muchas casas la cocina suele ser un punto de reunión y convivencia. Y aunque haya hogares donde la pcd no vaya a pasar hambre ni este desentendida en la cuestión alimenticia, si la cocina no está adaptada o no es accesible, la pcd queda excluida de la dinámica familiar cuando se socializa en un espacio dentro de su vivienda que le resulta ajeno.

Esta dinámica, aunque no perjudique a la salud física por que la alimentación está cubierta, si afecta al desarrollo personal y a la autoestima de una persona que no convive con su familia en los mismos espacios.

De la mano de este argumento, está el otro punto de vista. Taide señaló que es fundamental preguntarle sus gustos a la pcd al hacer un diseño de una vivienda. Ya que puede que la pcd se haya autolimitado o desconociera actividades que podía hacer, porque daba por hecho que el espacio no se lo permitiría.

Aquí entra nuevamente la cocina, si una persona con discapacidad desconocía que era posible que el espacio de una cocina se adaptara para que lo pudiera habitar, igual y nunca se preguntó si le gustaba cocinar, frenando así un posible desarrollo de la personalidad.

“El entorno puede limitarte muchas veces en a lo mejor sueños, deseos, que ni siquiera sabías que tenías o que no te permitiste dártelos porque el entorno nunca lo viste factible para hacerlo”, comentó muy ilusionada al recordar la enseñanza de ese libro, del que nos debe el nombre.

Bajo estos dos puntos de vista, Taide compartía con mucha ilusión todo lo que puede impactar la arquitectura. Desde garantizar los derechos humanos de todo el mundo, hasta apoyar al desarrollo sano y completo de la comunidad con discapacidad. Todo esto aplicado a los espacios públicos, privados y de vivienda.

La arquitecta espera que con todo esto que nos comparte, la arquitectura se vea, como lo decía desde un principio, como la creación de espacios incluyentes, de la mano de voluntad, trabajo en conjunto, conciencia y dimensión del impacto y tomando en cuenta a todo el mundo. De esta forma para eliminar los enfoques asistencialistas que se quedan en menos que un mínimo, que veamos con una condición de derechos que beneficie a todas las personas.  

Para concluir, Taide Buenfil nos compartió una reflexión final: “La arquitectura es una disciplina sumamente completa, es muy padre poder diseñar para lograr espacios que consideren al ser humano con todo lo que implica y que además pueden o no modificar la calidad de vida de los habitantes.  O sea la palabra construir, la palabra diseñar todo es como como realizar cosas que tengan un impacto directo en la sociedad”. Comentó en forma de invitación para quienes se quieran adentrar en el mundo de la arquitectura.

Por si es de su interés, la arquitecta nos compartió algunos enlaces a videos de YouTube, donde da pláticas, en las que profundiza en estos temas. A continuación, te las dejamos: ¿Cuánto es suficiente? | Taide Buenfil | TEDxAnahuacUniversity,
Interiores, reflejo del pensamiento con Taide Buenfil y Diseño universal. Diseña México.