Opinión
“Aprovechar” mi discapacidad
Fecha de publicación: 21/Noviembre/2025 | Autor: Diana Velarde
“Diana, si tienes discapacidad, aprovéchate de eso”. Esa frase, dicha por una profesora cuando yo estaba en secundaria, la llevo conmigo y ha estado presente en distintos momentos de mi vida. La he cuestionado, la he malinterpretado, la he entendido de formas distintas según las etapas que he vivido. Mi mamá me la ha recordado en ocasiones cuando he necesitado consejo. Pero, sobre todo, me ha hecho pensar.
Nací con pérdida auditiva. En los años ochenta, en una ciudad pequeña del norte de México, fue difícil y tardado llegar a un diagnóstico. A los cinco años mis padres escucharon las palabras hipoacusia neurosensorial bilateral. Desde entonces empecé a usar auxiliares auditivos, pero durante la adolescencia los escondía. Quería pasar desapercibida, no destacar por algo que me hacía diferente.
El tiempo pasó y me convertí en ingeniera en Sistemas Electrónicos. En la universidad conviví por primera vez con otras personas con discapacidad, y empecé a aceptarme. También fue cuando aparecieron los primeros síntomas de ceguera nocturna. Años más tarde supe el motivo: retinosis pigmentaria. El diagnóstico se amplió después al síndrome de Usher, la causa más común de sordoceguera en el mundo.
De pronto, las etiquetas se multiplicaron: hipoacúsica, “retinosa”, sordociega, y ahora usuaria de implantes cocleares. Y aunque parezcan muchas, lo cierto es que hay partes de mi discapacidad que no se ven. Hay días en los que paso “desapercibida”, como lo buscaba antes; otros, en los que mi forma de hablar, mis implantes visibles entre el cabello o la torpeza en algunos movimientos me delatan. Vivir con una discapacidad invisible —a veces visible, a veces no— me ha enseñado que la percepción de los demás cambia, pero mi realidad es distinta. La discapacidad, múltiple en mi caso, nunca se va. Además, los retos van cambiando con el tiempo, en especial al tener una condición visual progresiva.
Hoy he llegado a la idea, no a la conclusión, de que “aprovechar” mi discapacidad no es usarla para inspirar, ni para ganar ventajas o privilegios, ni como excusa. Tampoco para victimizarme. Y mucho menos quiero romantizarla. Pero dado que es parte de mi vida, con tantos matices, aprovecharla es apropiarme de ella, reconociendo que cada uno de esos matices me ha traído hasta donde estoy, y abierto una nueva forma de conectar con el mundo y de hacer las cosas. Es usar mi experiencia para acercarme a otras personas, con distintas discapacidades y en distintos contextos.
Gracias a eso llegué al activismo, donde encontré conexiones y comunidades que me ayudaron a poner palabras a lo que sentía: mujeres con discapacidad, personas con baja visión, personas con hipoacusia, personas sordociegas, personas con síndrome de Usher. Aprovechar mi discapacidad también es hacerlo de manera colectiva: cuando nuestras vivencias se convierten en causas, y cuando la vulnerabilidad se transforma en determinación, brota la acción.
Soy Diana: mujer, norteña viviendo en la Ciudad de México, ingeniera, consultora, viajera, activista, entre muchas otras cosas. Tengo baja visión, soy usuaria de implante coclear bilateral y vivo entre lo visible y lo invisible.
Hoy tengo el privilegio de contar con este espacio para compartir mi voz, y esta es la primera vez. Debo confesar que no logro aún definir una línea editorial, precisamente por todas las capas que me forman, solo en mi dimensión de discapacidad, y por las intersecciones que me atraviesan, principalmente el ser mujer. Cada una de ellas mueve cosas, dolores y experiencias, en distintos momentos y tiempos.
Lo que sí quiero prometer para este espacio es honestidad, y, sobre todo, escribir para aprovechar cada uno de estos matices, sus cruces, y hablar desde lo que estoy viviendo cotidianamente.
Entonces sí, aprendí a aprovechar mi discapacidad. A aprovecharla para pensar distinto, para crear, para conectar, para transformar. Hoy, seguiré preguntándome qué más puede significar el aprovecharla mañana.
Diana Velarde es una apasionada defensora de aumentar la representación femenina. Además, es Directora de Mexicanas con Discapacidad, miembro de la Colectiva de Mujeres Latinoamericanas con Discapacidad por los Derechos Humanos y embajadora en México de la Usher Syndrome Coalition. Diana co-lidera la Red de Inclusión enfocada en Discapacidad dentro de PwC México. Ha sido mentora de mujeres en distintas etapas de su carrera y continuamente comparte su experiencia en diversos medios de comunicación, foros y eventos, donde aboga por la inclusión interseccional.





