Niños con discapacidad intelectual. ¿Cómo detectar que han sufrido de abuso sexual?

A algunas personas con discapacidad intelectual (y más si son niños o niñas), les costará trabajo decir verbalmente que sufrieron un abuso, sobre todo si tienen poco lenguaje o lo están desarrollando.

El papel de quienes los conocen de manera cercana (sus padres, tutores, maestros) es muy importante porque pueden detectar cambios en la conducta que concluyan que sufrió de abuso sexual.

Aunque tengan un daño emocional y psicológico, hay alteraciones de conducta que pueden aparecer más adelante, incluso en años posteriores y no en el momento de la agresión.

Estas son hay algunas ‘señales de alerta’ que indican que pudieron haber pasado por un episodio así:

Cambios en sus conductas

  • No quiere ir al lugar donde pudo haber sido agredido (como la escuela).
  • Rechazo por subirse al coche o transporte si sabe que va a un lugar determinado.
  • Rechazo a objetos o elementos que lo hayan rodeado durante el o los abusos.
  • En la noche tiene pesadillas.
  • Pierde el control de esfínteres cuando ya lo había consolidado.
  • Rechazo repentino hacia una persona o lugar.

Regresiones

  • Se comporta de pronto como una persona más chiquita.
  • Retroceso en el desarrollo (en lenguaje, por ejemplo).
  • Pérdida de interés en algo que le gustaba hacer (pintar, leer, ver alguna serie).

Señales físicas somáticas (que persisten tras un chequeo médico)

  • Presenta dolor de cabeza o de estómago constante.
  • Manifiesta ganas de vomitar.
  • Tiene falta de apetito o compulsión a la comida.
  • Conducta de masturbación compulsiva.

*Con información de Claudia Santillana Rivera Cambas, psicóloga y experta en sexualidad de personas con síndrome de Down.

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