El paso a paso de la incorporación de un grupo de operarios con discapacidad auditiva a la planta de Aguascalientes de la marca japonesa.

Por Carlos Matamoros
2 de agosto de 2019

En la planta de Aguascalientes de Nissan lanzaron hace tres años una iniciativa inédita: un programa piloto para integrar a trabajadores con diferentes tipos de discapacidades a sus áreas productivas. Este plan incluso se ha exportado a otras de sus factorías a nivel global. 

Para lograr un proyecto de inclusión real, se comenzó con un estudio a profundidad para encontrar los espacios laborales dentro de las áreas de producción que fueran idóneos para integrar a trabajadores con algún tipo de discapacidad, donde pudieran poner en práctica sus habilidades en un ambiente adecuado.

Tras ese análisis, se determinó que en las áreas de pintura era primordial una correcta coordinación visual-motora y que por el contrario, la capacidad auditiva no era tan esencial para un correcto desarrollo del trabajo particular del área. 

Así fue como se decidió la integración de un grupo pionero de trabajadores con discapacidad auditiva en esta parte de la producción de la armadora.

La planeación fue exhaustiva, ya que debía contemplar varios aspectos esenciales para hacer de este programa un éxito y ofrecer seguridad a todos los involucrados. Diversas áreas observaron cada detalle de la operación diaria, los casos de éxito y las mejores prácticas para hacer el acondicionamiento de las áreas elegidas, de manera que la integración de este primer grupo fuera lo más eficiente y funcional posible. 

Primero, la comunicación

Empleado de Nissan en la planta, enseñando a cámara 4 señas distintas de la Lengua de Señas Mexicana.

Una vez diagramado todo el proceso de integración, lo primero fue la capacitación en Lengua de Señas Mexicana (LSM) para una perfecta comunicación con toda la línea de producción, así como la instalación y capacitación de aplicaciones que permitieran la transcripción de textos y la traducción de los medios audiovisuales existentes dentro del material de la planta. También se dedicaron recursos a la creación de glosarios especiales que detallan los términos específicos del área de pintura, muchos de los cuales no tenían una interpretación en LSM.

Y lo más importante: un curso de sensibilización a todo el resto de los trabajadores para la integración del nuevo equipo de empleados que iba a sumarse a la planta.

Esta apertura no solo se quedó puertas adentro de la fábrica sino que se extendió a las familias de todos los empleados y a buena parte de la  sociedad hidrocálida.

El grupo pionero se conformó por 10 trabajadores con discapacidad auditiva, que fue convocado por medio de un programa ya existente de vinculación con instituciones educativas. Los finalistas, que dieron excelentes calificaciones en las pruebas de habilidad, fueron seleccionados por un equipo integrado por miembros del Nissan School y del área de Recursos Humanos de la empresa.

“Siempre había tenido deseos de pertenecer a Nissan Mexicana, ahora que lo he logrado, me emociona mucho. Soy muy feliz aquí. Una de las mayores enseñanzas de trabajar en Nissan es que existe igualdad de oportunidades para todos, no hay discriminación”, dice Héctor Manuel Márquez, inspector de Calidad del área Pintura en la planta Nissan Aguascalientes A1.

El éxito de este primer grupo de operarios en la planta de Aguascalientes ha puesto a Nissan Mexicana a evaluar nuevas áreas donde incorporar a otras personas en situación de vulnerabilidad laboral, como adultos mayores y personas con movilidad limitada.”Quiero ayudar a que más personas conozcan este tipo de discapacidad. Me entusiasma que mis compañeros aprendan Lengua de Señas para poder platicar y aprender más de ellos”, agregó Márquez.


Nissan en México

La firma japonesa tiene una larga trayectoria en nuestro país, al haber iniciado operaciones en 1961 con la venta de autos importados y tan sólo cinco años más tarde, en 1966, instaló su primera planta de producción de automóviles en la ‘Ciudad de la Eterna Primavera’ Cuernavaca, en el estado de Morelos. En 1982 fue inaugurada una segunda planta en Aguascalientes, con un área total de 1,827,000 metros cuadrados.