Sandra Jiménez Loza, directora de cine y teatro

Por Santiago García

Sandra Jiménez Loza prepara ya su primer largometraje comercial. Se llamará “Más allá de las apariencias” y en él explora los motivos que llevan a las personas a sentirse inseguras y refleja su interés para que la aceptación social se dé basada en la esencia de la persona, no por su aspecto físico, características o condición de vida. Asegura que la necesidad de amor y aceptación son universales.

Tiene 32 años, parálisis cerebral y es usuaria de silla de ruedas. Estudió cinematografía en cinco distintas escuelas porque enfrentó discriminación. “La gente no está acostumbrada a que la discapacidad no te limite, entonces, de pronto asumen cosas que no deberían. Mis compañeros de la primera universidad decían que yo de todos modos no iba a poder ejercer, que no tenía razón de estar ahí. Tuve que dejar esa escuela, pero eso me permitió irme a una escuela en Cuba a tomar talleres de dirección así como de guionismo y tener información mucha más amplia”.

¿Cuáles son, desde tu experiencia, los retos que enfrentan las personas con discapacidad? Primero, para tener acceso a la educación, y luego para desarrollarse profesionalmente.

El cuerpo, por naturaleza, conforme uno va envejeciendo deja de funcionar, la gente va perdiendo movilidad, va perdiendo la vista, pierde el oído, va perdiendo capacidades que antes tenía. La discapacidad nos va a alcanzar a todos, tarde o temprano, hay algunos que vivimos con ella desde que nacemos, hay algunos que viven con ella después y hay quienes la tienen por un accidente.

Pero en el momento en que veamos la discapacidad como algo tan natural e inherente al ser humano, entonces la pregunta va a dejar de ser ¿cómo hacer el mundo accesible a las personas con discapacidad? El mayor reto es la toma de conciencia, ver la discapacidad como algo limitante, pero ese es un reto que en general merodea a todos los ámbitos sociales.

¿Cómo te ha ido en lo profesional?

Muy bien. Esto de dedicarse al arte es bastante lento, pero tengo una asociación civil que funciona como casa productora audiovisual que crea contenidos para promover causas sociales. Se llama “Rodando Producciones” y ahorita estamos levantando nuestro primer largo, he hecho un par de cortos, un documental, he dirigidos algunas obras de teatro, como que profesionalmente apenas voy empezando, pero sí he tenido una carrera que va bastante bien para la velocidad con que se mueve el arte en este país.

¿Dónde se han exhibido tus cortometrajes y el documental?

El documental estuvo en exhibición por parte del Gobierno de Colima porque lo grabamos allá. El corto es sobre trata de personas, se llama: “Y sigue pasando”, estuvo en varios festivales en el 2010. Otro corto sobre trata de personas se ha exhibido en México y Canadá por medio de la Coalición Latinoamericana sobre la Trata de Mujeres y Niñas. Ahorita estamos en preparativos de lo que sería, oficialmente, mi primera película comercial.

¿Qué película es?

Se va a llamar: “Más allá de las apariencias”. Trata de cómo muchas veces los estereotipos sociales afectan la manera en que uno se ve a sí mismo, y cómo en realidad las cosas pueden ser diferentes, pero todos tenemos las mismas inseguridades y los mismos complejos y la misma necesidad de ser aceptados y amados como somos.

¿Cuándo terminas el rodaje?

No hemos podido rodar porque, de hecho, estamos en la parte de buscar patrocinadores, es algo que nos tiene un poquito atorados. Yo espero que ahora que podamos dar deducibles de impuestos por medio de la organización y operar de manera oficial, conseguir patrocinios sea más sencillo.

¿Por qué te interesa este proyecto?

El proyecto en general es darle visibilidad al talento, en su mayoría nuevos actores y actrices, sí tenemos gente con trayectoria, pero en su mayoría son caras poco conocidas tanto delante como detrás de cámaras. Creo que es importante pensar en hacer un cine diferente, pensar en hacer un cine que no siempre sean las mismas caras, que no sólo sean por entretenerte, que valga la pena, que salgas de la sala de cine con algo que pensar y de reflexionar como persona. Ese es el punto tanto de la película como de toda la labor que hacemos en “Rodando Producciones”.

¿De qué tratará la película?

Si bien uno de los dos personajes centrales tiene una discapacidad, el tema no es la discapacidad en sí, el tema es precisamente las inseguridades humanas que todas las personas compartimos. Todas las personas tenemos una característica de nosotras mismas que muchas veces es vista de manera diferente y limitante; todas tenemos ese pequeño detalle como persona que a lo mejor nos gustaría cambiar, que nos hace inseguros porque hace que el otro no te acepte o no te vea cómo quieres ser vista. De eso se trata, esa inseguridad es universal, esa necesidad de aceptación y de amor son universales, sin importar la condición.

¿Te sientes más identificada con el deseo de evidenciar la inseguridad de las personas o, en tu película, reflejas un interés profundo de aceptación?

El interés de la aceptación al que quiero hacer referencia es con el que me siento identificada, el interés de aceptación de todas las personas, sin importar las diferencias, no particularmente enfocado a las personas con discapacidad, más bien es aceptar a las personas como son y valorarlas por su esencia y no por su exterior o su condición de vida. Ese sería el mensaje principal de la película y por supuesto que me siento identificada y un poco, también, con las inseguridades del personaje femenino de la película.

“Y sigue pasando”, 2010, dirección y guión Sandra Jiménez Loza.