Foto: martha.org.mx 

Por Katia D’Artigues

¿Qué ha pasado con la propuesta, expresada en la ONU en junio, de que Conadis sería sustituido por un Sistema para la atención a la discapacidad? Entrevisté a Martha Delgado, la subsecretaria de Relaciones Exteriores a cargo de la relación con organismos multilaterales y derechos humanos para saberlo.

Adelanto: fue una propuesta vacía porque, en realidad, no hay nada definido. Delgado acepta que la prioridad de la administración es entregar becas a 1 millón de personas con discapacidad (pcd) y que después se pensará lo demás. Asegura que en el gobierno federal saben que las transferencias económicas son sólo una política pública más de muchas que se tienen que coordinar a todos los niveles.

De buena fe, sugiere que quizá habría que buscar a alguien dentro de la administración pública federal que quiera en realidad tomar el tema de la discapacidad. 

El 11 de junio, Christopher Ballinas anunció brevemente en la ONU que la idea del gobierno es hacer un sistema para las pcd, tipo Sipinna (para infancia). ¿Qué ha pasado? ¿Hay ya una iniciativa?

Todavía no. Para una creación institucional todavía es poco tiempo. Hay cosas que es importante decir para explicar esto. 

La secretaria (María Luisa) Albores y la subsecretaria (Ariadna) Montiel tienen un mandato del presidente de altísima demanda para que cumplan con el programa prioritario que ellos definieron: el apoyo a los niños y niñas con discapacidades y de comunidades marginadas indígenas. Les ha tomado energía y esfuerzo porque lo comenzaron desde cero.

Ellas, yo y todos sabemos que ésta (las becas) es sólo una política pública y tenemos que desarrollar toda una estrategia y una coordinación interinstitucional que favorezca que cada uno de los sectores responsabilizados de derechos y la accesibilidad actúen en muchas áreas: salud, educación, seguridad, movilidad. Todo lo que nos importa que tengan ellos tiene que estar en un mecanismo de coordinación.

Nosotros ya hemos platicado un poco con la subsecretaria de que este sería un buen modelo.

¿Está de acuerdo y lo apoya?

Sí, a mí me lo ha dicho. Sin embargo también me ha dicho que ahorita tiene esa prioridad.

Este año podría ya pensarlo y me comprometo a platicar con ellos y ver qué modelo. El de Sipinna es uno. La subsecretaria tiene la intención de que no sea un órgano ajeno, de que esté dentro de la Sedesol. Podemos discutir el modelo. 

El chiste es que se detone. Su éxito, y lo sabes, es estar mucho detrás de la gente que toma decisiones para que vayan promoviendo las cosas que se decidan en el seno de estos sistemas. Para que ocurran en la realidad y vayan reflejando condiciones diferentes para las poblaciones.

También que sea un tema transversal, interseccional. Debe estar en todos lados y no está. Si se cambia el Conadis, se necesita reformar una ley. Tiene que haber una iniciativa.

Pero esa iniciativa depende de qué tipo de organización quieres hacer. Deberíamos involucrar a las comisiones competentes de las Cámaras de diputados y senadores y que aporten. 

Entre tantas cosas que hay, el ritmo de trabajo quizá no es el que deberíamos. A nivel de nuestros tratados internacionales ha sido una prioridad permanente. Pero acepto que se ha venido haciendo una cosita, otra, de manera muy lenta, la verdad. Ha sido una característica de este tema y de otros también, se avanza muy lentamente. Sí se le puede dar un empujón grande si se organiza un buen sistema muy pronto.

La Convención también obliga al Estado mexicano a consultar las decisiones que afectan a pcd y sus organizaciones. ¿Planean hacer un foro de consulta o algo?

Estaríamos recomendando a Bienestar hacerlo y los acompañaríamos en el esfuerzo en todo momento.

El Programa Nacional de Derechos Humanos que hace el subsecretario Alejandro Encinas no contempla un apartado concreto de discapacidad porque el tema no está bajo el paraguas de Gobernación, sino de Bienestar. Y Bienestar está muy ocupado con las becas. ¿Cómo hacemos para que sí esté?

Es necesario que llevemos la discusión a los titulares de las secretarías con nosotros, los subsecretarios. Te voy a ser super honesta, a veces una contesta mucho como funcionaria y en la coyuntura. Pienso que necesitamos identificar un champion del gobierno en este tema que lo quiera tener. ¡Debe haber! De ahí empieza el interés, impulso, la energía con la que uno lo puede tomar, que no sea una carga. Que sea algo que quieras hacer y le tengas entusiasmo a la nueva función.

Y una visión correcta: basada en Derechos Humanos y no con perspectiva médica.

Bueno, sí. Claro. Eso sería muy importante. 

La relatora de la ONU de discapacidad, Catalina Devandas, le mandó una carta al canciller Marcelo Ebrard desde el 3 de mayo. No ha sido respondida.

Sí, me la mandó a mí. No le hemos dado respuesta. Prometemos darle pronta respuesta.

¿Cuándo, Martha?

Ay, te juro que… tú sabes cómo hemos andado. 

Lo que le mandan al secretario necesita ser consultado con otras secretarías. La opinión que le damos nosotros a organismos o asociaciones internacionales no es la mía personal, ni la del canciller. Tenemos que dar la opinión del país. No es que yo me ponga a redactarla, ya lo habríamos hecho. 

Quizá lo que está ocurriendo es que no estamos teniendo un organismo al cuál consultar y entonces, ¿quién resuelve? Si le estamos mandando la pregunta a Bienestar, a lo mejor todavía no tienen identificada la respuesta.

Es una serpiente que se muerde la cola: no hay un organismo que responda y no hay respuesta porque no hay un organismo.

Sí, es un círculo vicioso. Pero creo que podríamos empujar a que haya una respuesta, aunque no haya un organismo. Puede haber una posición.

A la par se está dando el mecanismo de seguimiento de la CDPD. El 10 de septiembre se presenta un Informe Sombra de parte COAMEX. Habrá nuevas preguntas al país y para marzo, tendremos nuevas recomendaciones. México va a recibir tache.

Ese es el valor que tienen estas partes multilaterales. México pertenece, está abierto al escrutinio, va y reporta. El valor que tiene eso es que pone a trabajar al país. Si me dices: ‘‘Es que está estancado y no deciden y tal”, este es el tipo de cosas que ejercen una gran presión sobre nosotros, los funcionarios públicos. 

¿Hasta que llegue de parte de la ONU?

Como ya tenemos que ir, ya te tienes que sentar y sacar la información.

A todos esos comités hay que ir, hacer reportes, sacar información, tener estadísticas, hacer consultas, también con la sociedad civil, sustentaciones. Ir, viajar, mandar delegaciones. Es un rollote, pero lo vamos a hacer. Espero que no rindamos tan malas cuentas y sobre todo, que seamos sensibles que, para rendir buenas cuentas, hay que hacer las cosas como está comprometido México a nivel internacional.

Digo, no es una justificación, pero realmente en la realidad estamos operando (así) ante la cantidad de temas.