Por Katia D’Artigues 

La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, ayer emitió un pronunciamiento sobre las medidas adicionales que necesitan implementar los países del mundo para incluir y hacer valer los derechos humanos de las personas con discapacidad en el mundo en el contexto de la pandemia por COVID-19. Además del pronunciamiento, se publicó una guía para los países que incluyen buenas prácticas detectadas en el mundo. 

El pronunciamiento completo en español lo pueden leer aquí donde dice, en apretado resumen, que las pcd están en peligro dentro de sus propios hogares por la falta de acceso a apoyo, enfrentan amenazas mayores en instituciones; subraya que es vital que la información sea accesible y que se garantice la educación en línea para todos y se dice preocupada sobre los informes que ha recibido sobre cómo la vida de pcd “pueden tener un peso diferente al de otras personas durante la pandemia”.

La guía propuesta para los países a implementar, que está aquí, hace un resumen de buenas prácticas

Se dividen en ocho apartados con mejores prácticas sobre Salud, Vivir en Instituciones, Derecho a vivir en la comunidad, medidas sobre Trabajo, ingreso y sustento, Educación, Protección de la violencia, y grupos de población donde las pcd están sobrerrepresentadas como prisiones y personas sin vivienda adecuada o en situación de calle. 

México sólo es mencionado por el apartado de información accesible que tiene dentro de su página oficial. Pero de Latinoamérica los más mencionados son Perú, Colombia, Argentina y Ecuador. 


1. Salud

Problema detectado: Se ha detectado inaccesibilidad a la información y entornos sanitarios, directrices y protocolos médicos selectivos con prejuicios que pueden aumentar discriminación del acceso a la salud. 

Subrayan que algo a hacer es “asegurar la realización de pruebas prioritarias a las pcd que presenten síntomas” y “promover investigación sobre el impacto del COVID-19 en la salud de las pcd”. 

Buenas prácticas: 


2. Vivir en Instituciones

Problema detectado: El virus tiene impacto desproporcionado en instituciones psiquiátricas, guarderías, orfanatos, centros de rehabilitación e instituciones para personas mayores. Dicen que en estudios preliminares, “el número de muertes en hogares de atención social representó entre el 42% y el 57% de todas las muertes por COVID-19” . Las pcd en instituciones tienen más riesgo por la dificultad del distanciamiento físico, abandono por parte del personal. Es decir, corren riesgo de vivir más violencia.

Buenas prácticas:


3. Derecho a vivir en comunidad

Problema detectado: Muchas pcd dependen de otros para su vida cotidiana y ahora pierden apoyos por las restricciones de sana distancia. Los puede dejar en alto riesgo sin alimentos, medicinas o para poder realizar actividades básicas como bañarse, cocinar o comer. La información pública no está sistemáticamente pensada para todas las pcd en formatos accesibles; además algunas como personas con discapacidad psicosocial o autismo tal vez no puedan enfrentar un confinamiento estricto y necesitan salidas cortas y cuidadas para enfrentar el momento.

Buenas prácticas:

  • Paraguay, Panamá, Nueva Zelanda y México son puestos como buenos ejemplos al tener dentro de sus páginas web información en formatos accesibles, incluido lengua de señas y formatos de lectura fácil. 
  • En Argentina, las personas de apoyo están exentas de restricciones de desplazamiento y distanciamiento para asistir a pcd. En Colombia se creó redes de apoyo comunitario con voluntarios que apoyan a pcd y personas mayores con compra de alimentos y otros. En panamá se asignó un horario de apertura específico para pcd y asistentes para compras. 
  • Reino Unido, Irlanda del Norte y Francia  flexibilizaron sus normas de confinamiento estricto para permitir excepciones para personas con autismo y otras que lo necesitan. 

4. Trabajo, ingreso y sustento

Problema detectado: Enfrentan mayores riesgos de perder empleo e ingresos. Las pcd suelen trabajar en el sector informal sin prestaciones de seguridad social. Quienes están empleados o trabajan por cuenta propia podrían no poder hacerlo desde casa por falta de equipo o apoyo. Al quedarse en casa sin apoyos podría obligar a que alguien de la familia a que deje de trabajar por asistirlos, lo que afecta los ingresos de toda la familia. 

Buenas prácticas:

  • Bulgaria, Malta y Lituania aumentaron financiamiento en sistemas de protección social para ampliar servicios y abarcar más personas, incluídas pcd.
  • En Argentina y Perú, las pcd que reciben prestaciones por discapacidad recibirán un monto adicional.
  • En Estados Unidos se estableció un programa de desgravación fiscal para aliviar situación financiera de pcd. 

5. Educación

Problema detectado: Antes de la pandemia, ya tenían menos posibilidades de completar educación o estaban excluídos. Al cerrar las instituciones educativas por el COVID-19 se han aplicado en muchos países medidas de aprendizaje a distancia. Pero los estudiantes con discapacidad enfrentan barreras por falta de acceso a internet, materiales accesibles o el apoyo para seguir los programas en línea. Se quedan atrás, dice el documento, particularmente aquellos con discapacidad intelectual. Se subraya la necesidad de crear materiales educativos audiovisuales accesibles para difundirlos por diferentes medios. 

Buenas prácticas:


6. Protección de la violencia

Problema detectado: Las pcd corren mayor riesgo de vivir violencia y más si están aisladas. Las mujeres y niñas con discapacidad, además de vivir más violencia que sus pares sin discapacidad, viven aún más violencia que los hombres con discapacidad. La denuncia y acceso a servicios son difíciles porque por lo general no los y las incluyen. Las líneas telefónicas de urgencia no están preparadas para atender videollamadas y los refugios y servicios de emergencia no están preparados para atender sus necesidades

Buenas prácticas:

  • En Perú se emitieron directrices para que los gobiernos locales busquen a las pcd durante las crisis y en persona tras la emergencia, indicando el deber de informar a autoridades ante situaciones de violencia. Es la única buena práctica que detectaron por lo que el Alto Comisionado hace otras sugerencias.

Sugerencias:

  • Asegurarse que los mecanismos de denuncia, líneas telefónicas de urgencia, refugios de emergencia y otras formas de asistencia sean accesibles e incluyan a pcd.
  • Monitorear la situación de las pcd, sobre todo las que viven aisladas, mediante acciones proactivas, incluso a través de redes comunitarias y voluntarias.
  • Concientizar y capacitar sobre el riesgo de violencia que corren pcd, sobre todo mujeres y niñas con discapacidad y promover redes de apoyo, incluído entre pares. 

7. Prisiones, migrantes detenidos 

Problemas detectados: Las pcd psicosocial e intelectual están subrepresentadas en las prisiones. Corren riesgo de infección por hacinamiento y falta de higiene. Muchas personas presas con discapacidad dependen del apoyo de otros compañeros para alimentarse, desplazarse, bañarse. Los servicios de salud suelen ser insuficientes. Aplica lo mismo para centros de detención de migrantes. 

Buenas prácticas:

  • En Reino Unido e Irlanda del Norte, se pone en libertad a presos a los que les quedan menos de dos meses de condena. En Estados Unidos, Irán, Turquía, Indonesia y Argentina  ponen a presos en libertad o están por hacerlo. En Colombia, pcd que tienen restricciones funcionales para la autonomía se incluyen de entre los beneficiarios de libertad anticipada. En Brasil, el Consejo Nacional de Justicia emitió una recomendación para examinar, revaluar y poner en libertad presos con discapacidad, incluso los del sistema penal de menores. 

8. Personas sin vivienda adecuada o en situación de calle 

Problema detectado: Las pcd, sobre todo intelectual y psicosocial están sobrerrepresentadas en poblaciones pobres. Personas sin hogar o situación de calle con discapacidad  o que viven en refugios de emergencia son particularmente vulnerables a contraer COVID-19 por hacinamiento, falta de agua, saneamiento y condiciones de salud preexistentes. La Alta Comisionada destaca la importancia de proporcionar servicios de saneamiento en las calles, incluído agua, jabón y otros recursos. 

Buenas prácticas:

  • En Estados Unidos se han puesto en práctica directrices específicas para responder (inglés) a falta de vivienda que incluye personas con discapacidad en la comunicación. 
  • En Chile, el gobierno anunció reforzar el compromiso para prestar servicios de salud a personas sin hogar en la calle.
  • En Argentina, se instalaron más de mil camas en una gran instalación para refugio de emergencia a quienes pueden necesitar distanciamiento físico y no tengan demandas médicas complejas. 

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