Foto: Facebook Lancelot – Perro Guía

Por Katia D’Artigues 

Esta semana, un joven con discapacidad visual fue al cine con su perro guía, Lancelot. Gerardo o Gerry, como le dicen, fue condicionado por el gerente de Cinépolis Miramontes a que su perro guía permaneciera en la sala por algo que ni siquiera había sucedido: a que no molestara a los demás clientes. 


El cliente subió un video a sus redes sociales que fue muy comentado de manera indignada y con sorpresa. Después de todo, Cinépolis ha hecho funciones incluyentes (para personas con ceguera, sordos o con retos neurosensoriales), tiene contratado a más de 400 personas con diferentes discapacidades, lo cual incluso le valió el reconocimiento de Éntrale como una de las cinco empresas más incluyentes de México.

¿Qué pasó? No nos quisimos quedar con la duda y le llamamos a Lorena Guillé, la directora tanto de responsabilidad social corporativa como de Fundación Cinépolis quien ya contactó personalmente a Gerardo para reunirse con él.

“Estas voces nos ayudan a ser mejores y a generar la cultura de inclusión que necesitamos en la sociedad. Tenemos una política de cero tolerancia a cualquier tipo de discriminación. Ya hablé personalmente con Gerardo, un tipazo, quedamos de vernos mañana (viernes 11 de octubre), sabe de lo mucho que hemos venido haciendo en el tema. En otros cines no ha tenido problema para entrar con Lancelot. 

“Creo que fue algo circunstancial que en ese cine haya sucedido eso, pero reforzaremos nuestros procesos internos de sensibilización y capacitación para evitar que vuelva a suceder. Esto es un trabajo constante, un proceso. Impulsaremos con mayores fuerzas la inclusión, el respeto, el acceso. 

“Desde Cinépolis estamos convencidos de esa frase que seguro has escuchado: ‘Alguien hizo un círculo para dejarme afuera; yo hice uno más grande para incluirnos a todos’. En eso creemos. El cine es para todos”.