Patricia Mercado, senadora y feminista

Por Katia D’Artigues

Hay muchas personas que se dedican a cuidar de otras personas. Por lo general son mujeres. Mujeres que ven vulnerados sus derechos (al trabajo, a la educación y hasta el esparcimiento) por dedicarse a atender las necesidades de un niño o niña, adulto mayor, persona enferma o con discapacidad.

En el Senado se comienza a discutir cómo crear un Sistema Nacional de Cuidados. Patricia Mercado nos cuenta de las razones para hacerlo, los elementos fundamentales que debería contener, los obstáculos y también los tiempos.

Todas las personas tenemos derecho al cuidado. Explícame el papel de la corresponsabilidad del Estado y qué deberíamos estar haciendo.

Tenemos que comenzar una discusión muy seria sobre un Sistema Nacional de Cuidados. Si ves ahora el presupuesto todo es reducción en el tema de cuidados, el anexo 12. Ponen la pensión adultos mayores y estancias infantiles como cuidado y no lo es. Los adultos mayores no tendrían que usar su pensión para pagar cuidado, con eso viven y es parte de su ingreso. 

El Sistema de Cuidado distribuye la responsabilidad y es algo cada vez más necesario. El otro día el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, habló en su comparecencia de elementos para el crecimiento económico y uno de ellos es la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo y para ello es necesario el sector cuidados.

Para atender a este sector necesitamos este Sistema donde hay que visualizar el trabajo remunerado de cuidado y el no remunerado y qué va a significar. Siempre habrá un trabajo no remunerado, sobre todo al interior de las familias, sin embargo hay que ver cómo va creciendo el sí remunerado para que cada vez sean menos las mujeres que se queden fuera del mercado de trabajo por quedarse a cuidar niños, niñas, personas enfermas, adultos mayores dependientes o personas con discapacidad.

Necesitamos solucionarlo con una política de Estado porque las mujeres no pueden hacerlo solas como lo han hecho durante siglos. En este momento, por el reconocimiento de su derecho a la educación, al trabajo, a la participación política, esparcimiento, implica una responsabilidad de Estado y no se está asumiendo.

¿Y cómo se aterriza en políticas públicas esto? ¿Qué productos nacerían de un Sistema de Cuidados?

En infraestructura social para el cuidado. Seguimos hablando de puentes, carreteras, pero no de esto. Seguimos asumiendo que todos los que necesitan cuidado tienen alguien que va a ver por ellos o ellas.

¿Qué es infraestructura social? Es decir, por ejemplo, ¿guarderías?

Sí, desde los 45 días aunque no tengas seguridad social; el 60% de la población está fuera de la seguridad social. No puede ser que una parte de los trabajadores pueda llevar a sus hijos, tenga ese derecho, y otros no por estar en la informalidad.

¿Qué más? 

También permisos pagados de maternidad y paternidad. En la comisión de Trabajo tenemos una propuesta de ampliarlo a 14 semanas después del nacimiento. Y ahí tendría que comenzar el ofrecimiento de guarderías públicas. Luego, escuelas de tiempo completo con comida caliente. Que los niños salgan de las escuelas a las 5 de la tarde, cuando los adultos que vienen de sus obligaciones laborales pasen por ellos y que estén ya comidos, con la tarea hecha y con otras clases que necesitan como arte, idiomas, deportes. 

Centros comunitarios para que adultos mayores puedan estar ahí y aprendan. Escuelas, universidades para ellos y por supuesto infraestructura de cuidado de día para adultos mayores, personas enfermas o con alguna dependencia o discapacidad. 

Pero esto no se está haciendo. Se está regresando a decir: ‘Ahí que las mujeres se hagan bolas’. Me parece muy importante discutirlo y ponerlo sobre la mesa.

¿Y el cuidado remunerado?

Las enfermedades cada vez necesitan más cuidados y necesitamos crecer las escuelas de cuidadoras. Habría muchas mujeres, pero también podrían ser jóvenes u hombres que podrían aprender los cuidados básicos.

Tenemos cientos de miles de mujeres en situaciones muy complicadas. Cuando iba con el entonces jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, a hacer visitas el fin de semana, la frustración de muchas mujeres era dura. Viven situaciones difíciles o muy tristes. Estaban cuidado a su madre, ya grande, en cama o a su hijo o hija con discapacidad. Estaban mal porque querían irse a trabajar y no podían, tenían que estar estirando la mano para ver quién les da un peso porque no tienen remuneración.

Cuando estaba en la secretaría de Trabajo en la ciudad de México, creamos un programa de empleo temporal del tema que duraba cuatro meses y te preparabas en el Instituto de Capacitación para el trabajo. La idea era que después pudieran ofrecer en sus unidades, en sus edificios, servicios de cuidado: comida caliente, acompañar, medicinas a adultos mayores que no implica trabajo de enfermería, sino solo estar pendientes. Quizá cobran 50 pesos diarios o algo así y pueden cuidar a cinco o siete personas.

Sí hay que pagarlo, aunque lo más importante es hacer infraestructura social para el cuidado y para eso se necesita financiamiento. Eso es lo que realmente hace feliz a la gente, cuando inviertes en calidad de vida. Te habla de una sociedad cálida donde importa la gente.

Escuché el otro día a Malú Micher, senadora de Morena, hablar del Sistema Nacional de Cuidados. ¿Ya se está discutiendo, sería una iniciativa de ley?

Sí, una ley. Podría ser federal o general, no lo sé. A los estados les genera mucho problema luego las leyes generales porque les quita autonomía. Si fuera federal, entonces se harían mecanismos de coordinación con estados y municipios. 

Hay otra feminista, experta en economía del cuidado, que está haciendo un estudio en el Instituto Belisario Domínguez: Lucía Pérez. Ella dice que antes del Sistema tendríamos que tener un órgano regulador y de información sobre lo que ya tenemos, ver lo que ya se está haciendo. Analizar que la inversión no sea desigual para personas con seguridad social y personas sin ella porque crearía una desigualdad en el derecho al cuidado, por ejemplo. 

Como es algo muy grande, hay que crecerlo paulatinamente. Pero es una discusión que viene, sin duda. Qué bueno que se comiencen a movilizar las cuidadoras no remuneradas. Es muy importante.

¿De qué fechas estamos hablando, como para cuándo?

La comisión de Igualdad (que encabeza Micher) ya está desarrollando una iniciativa. En la comisión de Trabajo estamos haciendo esta investigación que estará en enero y a partir de ahí comenzamos a construir diversas iniciativas.