Por Katia D’Artigues 

Gran polémica, críticas y dudas generó esta semana una conferencia de prensa donde se dio una actualización sobre las pensiones de personas con discapacidad permanente. No quedó claro, otra vez, los criterios con los que ya se entregaron las más de 800 mil pensiones y cómo se distribuirán  las 200 mil pendientes para cumplir con la promesa oficial de 1 millón de apoyos a personas con discapacidad (pcd).  Es más, dicen que se van a “verificar”. 

La subsecretaria de Bienestar, Ariadna Montiel aceptó que hay que “reforzar” los criterios para los servidores de la Nación, que van por el territorio para determinar quién sí y quién no recibe una pensión,  y afirmó que aún no tienen datos -los van a generar- sobre qué tipo de discapacidad tiene cada persona. 

“Una cosa es tener una limitación y otra una discapacidad”

El martes 19 de mayo en Palacio Nacional, Montiel -encargada directa por el Presidente López Obrador de todo lo concerniente a discapacidad- aseguró: “una cosa es tener una limitación y otra cosa es tener una discapacidad”.

Siguió: “¿Cuál es la diferencia? Yo uso lentes y me pongo los lentes y veo; pero, si me pongo los lentes y no veo, mi discapacidad es severa y permanente”. Muchas personas me dicen: mi niño usa lentes, pero (eso) no es discapacidad permanente”.

Hay varias cosas que señalar en esta declaración basada en el modelo que representa la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, que claramente dice:

“La discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás. 

Dejemos a un lado que haya dicho limitación en lugar de “deficiencia”. El problema en el fondo es que la encargada de todas las políticas de atención al sector (que hasta ahora sólo ha sido la pensión) es que piense que la discapacidad no evoluciona y que no depende, sobre todo, de las barreras de actitud y entorno que enfrentan las personas con discapacidad. Es volver a centrar la discapacidad en la persona y no en la sociedad. 

En otro momento de su conferencia -los nuevos informes diarios de Bienestar- citó la CIF, la Clasificación Internacional del Funcionamiento de la discapacidad y la salud que refiere a  funcionalidad en lugar de deficiencias o limitaciones. No admite criterios como discapacidad severa o leve, sino mayor intensidad de apoyos para la persona.

Aunque podría parecer un tema técnico y menor, en realidad hace ver que a Montiel le haría bien conocer un poco más el modelo moderno para entender la discapacidad al que nos obliga la Convención, el llamado “modelo social”. Hablar más en código de derechos humanos y no de un programa “bonito”, como dijo tanto ella como la secretaria María Luisa Albores.

Críticas en redes sociales

Norma Aceves, quien es la encargada del tema de discapacidad en el PRI, puso un post en su página de Facebook con las declaraciones de la subsecretaria llamando a hacer  comentarios sobre lo dicho, sin calificarlo más que con un emoji con un ícono similar al pensar. Sus seguidores en esta red criticaron la declaración. 

Me gustaría conocer su opinión sobre ésta definición de discapacidad que nos da la Subsecretaria de Bienestar 🤔… Los leo…

Posted by Norma Aceves García on Wednesday, May 20, 2020

800 mil pensiones entregadas y van por otras 200 mil

Montiel explicó que ya hay 800 mil pensiones entregadas y que para diciembre de 2020 esperan llegar a la meta del millón. 

Hay aún 200 mil pensiones por entregar a todos los niños, niñas y adolescentes de cualquier condición económica; a personas mayores con discapacidad de zonas indígenas y también a personas con discapacidad en situación de pobreza en zonas urbanas. 

Aunque el censo de Bienestar ya está completo, y la subsecretaria ha aceptado en otras ocasiones que detectaron al menos 2 millones de personas que podrían cumplir el perfil de la pensión, dio a entender que puede haber cambios mediante una “verificación” a las personas que reciben la pensión. 

“Estos 200 mil ya están en el Censo del Bienestar, cuando se hizo todo el barrido, ahí se incorporaron, vamos primero a tomar, de los que están pendientes… Es muy importante la capacitación (de los servidores de la Nación), lo que tu dices es muy adecuado y lo vamos a reforzar esta tarea de cómo debe implementarse la verificación para que se lo demos a quien más lo necesita. Y explicándole a la gente, al pueblo, la gente es muy solidaria si sabe que hay un niño que lo necesita más porque si tiene una discapacidad, pues siempre será prioridad.

“También dependemos de los sistemas de salud, tratamos de que los trámites sean lo más ligeros que se puedan. Si la discapacidad es evidente, si la persona tiene síndrome de Down, parálisis cerebral, etc, no le vamos a pedir el certificado. Porque también nos hemos encontrado a muchas personas que es evidente (que tiene discapacidad) y le preguntamos a la mamá qué diagnóstico tiene y no tiene diagnóstico. Porque la infraestructura estaba en una situación deficiente, sobre todo en las zonas más lejanas, las indígenas, las más pobres. Si vemos que la discapacidad es permanente, no le vamos a pedir un trámite adicional, salvo que sea necesario.

“También el certificado de discapacidad que lo emita una institución de salud pública, que nos permita tener certeza de lo que se está emitiendo (…) Nosotros confiamos en la gente, son actos de buena fe del ciudadano hacia el gobierno pero también tenemos que tener reglas, orden”.

Hasta el momento, 300 mil personas cobran con tarjeta bancaria y 500 mil via giro telegráfico u otro medio de pago por vivir en zonas sin bancos. Cuando son niños o niñas, su tarjeta la opera el tutor, cuidador, madre o padre.  En el caso de personas con discapacidad en situación de calle, hubo que apoyarlos, agregó la funcionaria, con en su registro personal. 

Albores agregó en su conferencia que en 17 días -del 23 de marzo al 10 de abril- se entregaron por adelantado dos bimestres de pensión ante la contingencia por COVID-19. También explicó que hubo personas con discapacidad que se acercaron a pedir créditos a la palabra y otros beneficios lanzados por el gobierno federal en medio de la epidemia. 

Faltaría también hacer un cruce de beneficiarios para saber cuántas pcd reciben otros programas. 

María Luisa Albores comentó que han detectado zonas donde hay mayor prevalencia de discapacidad “por la cuestión del ambiente, que no es un ambiente sano”. Y que se da esta discapacidad a nivel congénito cuando la madre está embarazada. Sería bueno saber estas zonas, también y modificar el ambiente. 

Pero sabemos que información, datos y transparencia siguen siendo pendientes, con y sin crisis sanitaria en el país. 

Aquí la conferencia completa de ese día. El tema de las pensiones se desarrolla a partir del minuto 22:

O bien puedes leer la transcripción (sólo relativo a la pensión de pcd)  aquí.