Por Ivett Rangel

El 80 por ciento de las amputaciones de dedos, pies o piernas en México son provocadas por la diabetes mellitus, según un análisis realizado por Ottobock, compañía alemana especializada en la atención técnica, fisioterapéutica y social a las personas con discapacidad.

Todo se agrava al conocer que la diabetes afecta a más del 10 por ciento de los mexicanos y que del 2012 al 2018, las amputaciones por pie diabético se incrementaron hasta en un 7 por ciento, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018-2019, elaborada por el Instituto Nacional de Salud Pública en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

“Las estadísticas nacionales indican que hubo un incremento significativo en la prevalencia de úlceras y amputaciones, que son las principales causas de hospitalización entre las personas con diabetes”, señala Héctor Infanzón, nutriólogo y educador de la Federación Mexicana de Diabetes.

Y el panorama se torna aún más oscuro pues, de acuerdo con estimaciones del especialista, una persona amputada por este padecimiento tiene 75 por ciento de probabilidades de fallecer en un periodo de cinco años debido a que baja su calidad de vida, ya sea por gastos médicos excesivos o por una evolución natural de la enfermedad.

“Desde hace varios años existe una asociación directa entre el incremento de amputaciones y el aumento del índice de personas con diabetes. Basándonos en los datos oficiales del gobierno y en los nuestros, estimamos que 8 de cada 10 amputaciones de miembros inferiores son consecuencia de un pie diabético mal atendido”, sostiene Mónica Guadalajara, directora comercial de Ottobock para México y América Latina.

Aunque no existen estadísticas oficiales sobre cuántos amputados viven en México, la Academia Nacional de Medicina calcula que hay cerca de 900 mil.

¿Qué lleva a una amputación?

Cosquilleos, rasguños o uñas mal cortadas pueden ser los factores que desencadenan el pie diabético, un padecimiento que desarrolla entre el 15 y el 25 por ciento de los pacientes que presentan esta enfermedad, según la Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Una vez que la persona pierde sensibilidad en su extremidad y no se atiende a tiempo, empiezan los síntomas más graves: afectación de los vasos sanguíneos, modificaciones en la forma del pie, daño al tejido, infecciones, gangrena y, por último, amputaciones.

¿Cómo prevenir el pie diabético?

Se deben utilizar zapatos cerrados con horma ancha, punta redonda o cuadrada, sin costuras internas, con tacones no mayores a tres centímetros y hechos de materiales naturales y flexibles. 

También se recomienda humectar los pies con crema a base agua, utilizar talco, secarse bien después del baño, cortarse las uñas con un podólogo y utilizar calcetines especializados para pacientes con diabetes, explica Infanzón.


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